Ir al contenido principal

Entradas

Libélulas

Hace algún tiempo estuve en un grupo de danza con el que tuve la suerte de conocer Corea del sur debido a un concurso internacional acompañado de una pequeña gira por varias ciudades. La ciudad sede del concurso, Cheonan, está llena de jardines y parques y la mayor parte de las actividades se harían al aire libre para aprovechar los foros amplios. La gira ya fue reseñada ampliamente en Twitter con correspondencia en Facebook y en este su blog suyo de ustedes. Pero lo que viene a continuación no lo había puesto hasta hoy. En el segundo día que llegamos a esa bonita ciudad nos llevaron a reconocer el espacio donde serían las presentaciones finales, claro, en medio del parque más grande del lugar, Samgori. Entre mediciones de entradas y salidas, selfies y fotos de las flores salió de atrás de una fuente una libélula de escamas tornasol. Cuando una amiga la señaló, el director se limitó a decir " Son de la suerte. No se les vaya a ocurrir molestarla, déjenla volar " y como s...

¿Más vale solo?

El lunes de hace dos semanas me diagnosticaron en la oficina con rinofaringitis alérgica, que para como me sentía yo pensé que era un eufemismo de " te quedan dos semanas de vida ". Tanto así, que el día siguiente no fui a trabajar y básicamente fui un mueble consumekleenex de mi casa. Ese mismo martes mi familia me suelta la noticia de que como a mi hermano le dieron vacaciones en el trabajo se iban a ir tres días fuera empezando... el miércoles . Si yo hubiera tenido 10 años y 400 antibióticos menos el viernes hubieran encontrado mi casa peor que la del proyecto X. Pero no. Entre la temperatura y mi sentido de la responsabilidad hice mi rutina tal como todos los días: pararme 5:30 a.m. y regresar cerca de las 8 p.m. a dar de cenar, cenar yo, lavar los tres pinchurrientos trastes que usé, preparar mis cosas del otro día y llorar en mi cama quedarme dormido viendo una película. Sin embargo, debo reconocer que tres días de vivir solo me recordaron que del otro lado del mund...

Postales

Si usted no lo sabe, en 2011 tuve la fantástica oportunidad de viajar a Corea del sur para participar en una competencia internacional de danzas folklóricas. Fue un viaje un poco accidentado pero muy divertido que ya fue narrado por aquí . Corea me dejó muchas cosas, pero lo más valioso que obtuve de estar allá fueron amigos desperdigados por el globo. No muchos (nunca se me dio ser súper amiguero) pero los que tengo son grandes personas con las que comparto, primeramente, el gusto por bailar. La plática (un poco rota por las horas raras en las que podemos estar en contacto) ha demostrado que tenemos más cosas en común. Especialmente con uno la comunicación es de lo más curiosa: me mando postales con el . Sí, postales . Cuadritos de cartón con imágenes y un parrafito escrito a mano por atrás . En estos tiempos modernos de comunicación instantánea parece una locura usar un medio que tarda a veces hasta dos meses en llegar, pero tiene un encanto especial escoger una postal, ele...

30 cosas (muy inútiles) que (no) necesitaban saber de mí.

Ya que nadie se dignó invitarme a la bonita moda de las 10 cosas de mí repartidas en tres tandas ( putos ¬¬ ), me autoinvito, como Maléfica. ACLARO , antes de que digan "ay qué hueva con tu post ", si se aburren se vale cerrar la pestaña. No me enojo. -- 1. Siempre siempre SIEMPRE quise tener un segundo nombre, y normalmente la gente que no me conoce supone que me llamo José Antonio . Casi le atinan, pero mi papá no quiso por que cuando era niño tenía un vecino que se llamaba así y era re puto... oh wait . 2. Hablando del tema, tuve solo dos novias antes de ver al novio de mi mejor amiga de la secundaria bastante guapo y decidir que ese bien podría ser mi camino (el señorito era capitán del equipo de fútbol y aunque a la distancia no es atractivo tenía las piernas del millón, así quién no). 3. Si ahora me enferma ver faltas de ortografía en publicaciones, especialmente de amigos o conocidos, antes lloraba cuando las veía. Bueno no llorar, pero si gritaba . 4. Me gu...

Miedo

Hablando con un ex novio salió el tema de que tengo un poco de miedo de lo que viene para mí en la vida. El chaparrito me responde esto: " ¿Te digo algo? se me hace raro oirte decir 'me da miedo'; tengo la idea que eres de esas personas que no tiene miedo ." No voy a mentir, es una fama que me he ganado a pulso. Otro amigo me ha descrito incluso como " insensible "... si bien la realidad es bastante diferente. En algún temblor en la secundaria en el que ayudé a evacuar, la maestra de la clase donde nos agarró (el temblor) lo describió a la perfección: " uno tiene que ser fuerte y reaccionar, aunque se esté haciendo pipí de los nervios ". Incluso en lo que más me gusta hacer, que es bailar en un escenario, soy el primero en calmar a la gente que va a bailar conmigo aunque yo le esté rezando a Yisuscráist, Vishnú y Buda juntos y ya estando arriba vea a un punto no fijo directamente enfrente de mí ( gracias, técnicas teatrales ) por que cuando ...

Peligro: no se acerque

Hay días en los que nada sale. Pero el lunes esto rayó en el exceso. Todo pintaba para ser un buen día, iba a ir por el finiquito de hace dos trabajos y regresaría al que tengo actualmente. Nada muy fuera de la rutina pero con el agregado del dinero las cosas siempre se ven más bonitas. Iba tarde para llegar puntual a las 9 de la mañana a donde recogería mi cheque, así que aventé mi comida al morral y corrí para alcanzar el pesero. Aquí es donde la diversión comienza . Quiero poner mi último descubrimiento musical en el celular y no lo encuentro. " Bueno, pongamos a ~ ". No está. " Mmm... entonces Hikaru ". Tampoco . Pongo algo (lo que fuera) y me doy cuenta que mi celular tenía nada más 165 canciones . Casualmente, solo las que he comprado a través del teléfono . Las otras dos mil , desaparecidas. Claro, no me iba a regresar a ponerle algo más, así que hice puchero y seguí corriendo. No estoy seguro de haber dejado al DF con tanta gente o tanto tráfico cuan...

Los tres días más espantosos del año

Este año estuvo como para borrarlo de los anales de la historia. Pero justo ahora que se está terminando se puso peor de lo que yo mismo hubiera pensado. Empecemos por el principio... -Viernes- El proyecto donde estoy va mal. Mal mal mal . No hay organización, el arquitecto nos trata con infinito desprecio, y nuestro líder de equipo brilla por su ausencia. Eso (y que es diciembre y estoy lejos de casa para no volver), aunque no es justificación, ha hecho que esté especialmente sensible y, pobre del novio, lo he recargado todo con él. Sabemos que vivir con alguien que no sea tu familia (y a veces con ellos) es difícil: hay que poner de acuerdo varias voluntades, a veces opuestas, para llegar a un punto en común. La cosa es que yo no había estado dispuesto a hacer eso, y hasta había estado MUY molesto cuando el pobrecito quería hacer algo por mí. Esto llegó a su límite cuando en un intento de no perder la cordura decidió ignorarme mientras me deshacía la cabeza con preocupacion...

Hueles a limpia tierra mojada

-"¿A qué vas para allá? Los Zetas están terribles de aquel lado" -"Con mucho cuidado por favor, no andes en la calle muy noche" -"¿Pero por qué para allá? ¡Los conciertos suceden aquí!" -"Allá es un pinche pueblo, te vas a aburrir" -"El transporte es culerísimo, el del DF te va a parecer de lujo" Y sin embargo, acá estoy. No puedo decir que sin miedo, pero definitivamente no es miedo a que me levanten ( aunque si lo hacen dos o tres que he visto camino al trabajo yo me pongo flojito ), si no miedo a fallar. Mucha gente recibió como una sorpresa amarga que me viniera a trabajarvivir a Guadalajara, pero, en lo que a mí respecta, no es muy distinto a cuando me fui a estudiar a Japón y allá lo pasé increíble. Por supuesto que extraño a mi familia y a mis amigos, pero estamos a ocho horas en autobús o una en avión si algo urgente sucede. Además, como le digo a cualquiera que me reclama por no marcarle por teléfono, el mismo trabajo cu...

No se si dar las gracias

Pasa que cuando uno está de viaje en un lugar al que normalmente no va, todo mundo tiene una ( o dos o veinte ) peticiones que hacer. Entonces, al momento llevo, además de mi ropa, dos playeras, un control remoto, un celular, una funda de celular, unos audífonos y dos lápices labiales . Sí, oyó usted bien, dos lipsticks . No está mal que le pidan cosas a la gente que viaja (yo mismo lo he hecho algunas veces), pero hacerlo a la mitad de un viaje de trabajo pidiendo cosas MUY específicas es una mentada de madre. La historia es como sigue: cierta persona que conozco creyó que era una buena idea que pagara un taxi de ida y uno de regreso a una tienda a media hora de mi hotel para conseguir unos lipsticks para su novia. Pero además la señorita ( la novia ), que es de gustos refinados, quería alguna de dos marcas muy nice o nada, y dentro de esas dos marcas había dos tonos que le hacían ojitos. Todo lo cual, claro, pedido con un "pero solo si puedes" al mejor estilo del Gato c...

Guadalajara: el primer fin de semana

Algo que se me olvidó decir en el post pasado es que pasando una caseta (si no mal recuerdo, la de Tepatitlán) había un retén de la policía federal. Por supuesto, un chico guapo viajando solo en un Stratus despierta muchas suspicacias. Para no tardarnos mucho y entrar por completo en el fin de semana dejémoslo en que la revisión se hizo mucho más corta cuando el poli que empezó a checar mi coche vio mi OST de Final Fantasy VII y empezamos a platicar del juego . Ahora sí: el sábado. Yo, para variar, me levanté estúpidamente temprano y me dispuse, como siempre, a hacerme de desayunar... salvo que no sabía muy bien qué había para el desayuno en esta casa nueva. Así que solo me hice un café, digamos, de modo artesanal y me subí a prender mi compu y ver videos en Youtube . Al poco tiempo Raúl despertó y las cosas se aceleraron. Le pregunté qué fregados se desayuna en esta casa y propuso desayunar en el tianguis, aprovechando que tenía que ir por el filtro de agua de la nueva integrante ...

Guadalajara: días 0 y 0.5

Por ahí me escribieron que se apostaba a ver cuánto tardaría en quejarme de mi nueva locación. Sin embargo, eso va a esperar. Esperemos que mucho tiempo. Tengo más miedo del que dejo ver, sospecho que todos lo saben. No por vivir solo (ocho meses del otro lado del mundo hablando tres idiomas es un buen entrenamiento, creo), sino porque ahora no estoy subvencionado. Vaya, acá SÍ me tengo que ganar la comida que me trago y los pasajes para ir a hacer que todo esto funcione. Sin contar que estoy viendo tecnologías que JAMÁS había visto y voy a entrar a un proyecto de desarrollo que las usa todas. También por ahí me dijeron que lo tomara como un reto y así lo estoy haciendo, solo que una semanita más no le hubiera hecho daño a nadie. Pero desvarío. Si ya hice hace muchos años una crónica de una semana de locos en Guadalulú aquí les va otra crónica, espero que de la primera de muchísimas semanas aquí. Hoy les presentamos: El preludio. Empecemos por el principio ( duh ): salí el ju...

Mientras tu me fuiste demostrando que el amor es bailar

Aunque nosotros nos olvidamos sistemáticamente de la vida, la vida jamás nos deja solos. Siempre que algo nos hace mal nos lo quita... y cuando algo nos hace bien y lo olvidamos, nos lo azota en la cara. Por varias razones, decidí que por un rato no iba a bailar. Fue una decisión difícil, pero estoy seguro que es por algo mejor. Pero la Gran Sucesión de Causas y Consecuencias me dijo " ni madres " y no de la manera tranquila. Fui por los botines un jueves lluvioso hasta el otro lado de la ciudad. Pista número uno: el martes siguiente cerraba la escuela hasta el nuevo ciclo. Pensé que era sólo suerte y se me olvidó que no existen coincidencias, solo lo inevitable. A la semana siguiente (o sea, esta) me marca una amiga maestra a la que desde hace más de cinco años le ayudo con su función de fin de curso a bailar un solista con ella mientras los demás se cambian. Pero por razones japoneses el año pasado no se pudo, y pensé que se/me le había olvidado. Que si le ayudo este...

Blog con nombre

A veces es necesario regresar a las raíces. Buscando unas fotos que no encuentro, me traje unos discos de respaldo. Olvidado en uno de ellos, encontré guardado un archivo en PDF del blog que me animó a tener los míos. El "Blog sin nombre", en sus muchas encarnaciones, siempre cumplió con su objetivo: Narrar la vida de un chiapaneco radicado primero en Comitán, luego en Xalapa. Así, simple. Claro que como en toda obra que refleje la personalidad de su artista se ve una clara evolución; primero lo escribía un preparatoriano, y el ritmo y el vocabulario crecieron hasta ser los de un licenciado en letras. Pero siempre, como el mismo lo indica, "tiene la esencia de alguien despreocupado que gustaba escribir cosas, algunas veces sin pararse a pensar en qué estaba diciendo, y otras, todo hay que decirlo, con sorprendente lucidez". Sin embargo, esa frescura al contar que comió pizza fría o que escuchó la lluvia a las dos de la mañana me animaron a contarle mis mu...

Hasta sentir el temblor en mis piernas

Los temblores son una sensación extraña. No los grandes terremotos, donde todo es caos y destrucción, si no los temborcitos de siete grados para abajo. Sentir que, como dijera Fey, la noche se mueve es de las cosas más raras que se pueden sentir. No te quemas, no te electrizas, no te azota el agua en la cara ni caes en bajada libre. Solo se te mueve el suelo y por alguna extraña razón eso aterroriza a la gente mucho más que los volcanes, por ejemplo. Creo en lugares donde los temblores son latentes, como Japón o México, lo que da miedo es precisamente la espera. El saber que la tierra acomodándose puede ser más escandalosa de lo normal en, literal, cualquier momento. Y claro, que ya hemos visto en repetidas ocasiones lo que eso significa: Kobe, el DF, Tokyo, Guerrero. Como sea, alertas de tsunami se dan media hora antes. De actividad volcánica con días de anticipación. Para los tornados hay épocas bien establecidas. Pero el SkyAlert suena 30 segundos antes de que nos muev...

Más rants de Japón

Porque ustedes lo pidieron, Leidis an Yentlmen, van más episodios de esa bonita serie llamada "32 becarios en Japón". Viene de ái. Karla un día me regala unos Milky, que son chiclosos sabor leche muy ricos. Voy en el tercero de la caja cuando siento algo duro. No era un coágulo, era una corona completamente desprendida . Al día siguiente mandan a Toño y una amiga al dentista. Tengo, sin mentirles, 6 gomas de borrar, 7 plumas, 2 lapiceros, 2 marcatextos, una bolsita de clips y postits varios cortesía de Olympia, The Libretto (tiendas especializadas en papelería cute de Japón) y Muji (una cadena de tiendas...rara). Karla y Javier pueden dar fe. Seguro la mitad los heredarán mis hijos, ¿ yo para qué chingados quiero tanto tiliche ? Para compensar el vacío emocional que me dejó la pérdida de una pluma de Corea que me perdieron en un viaje escolar ¬¬* En una de las actividades que amablemente una asociación de señores grandes nos ofreció, nos prestaron yukatas y...