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30 días, 30 juegos II – (18) Juego que me recomendaron y me gustó

Se hablado en este, su emocionante conteo, del señor que rentaba juegos allá por los noventas primeros. Dios lo bendiga siempre, pues era un visionario con un ojazo clínico para este negocio.

No nomás por mí (aunque para allá vamos), pero en general cuando C. Itoh (si el nombre le suena, ¡felicidades! es usted un rucazo) soltaba juegos para promoción con todo y stand, el señor se hacía de uno y, dependiendo el tipo de juego, organizaba competencias: si es de carreras, el menor loop. Si es de plataformas, el menor tiempo en acabarlo. Si puzzle, dos contra dos en eliminatorias. La muchachada juega, el juego se promociona, el boca-en-boca hace lo suyo. El E3 hace veinte años en forma precaria, pues.

Toñito va religiosamente cada semana. Ha probado casi todos los géneros de cartuchos de NES, unos con más suerte que otros, pero ahora tiene un Gameboy. Y un guía espiritual.

"¿Te gustan los de avanzar pantallas? Seguro que este te va a gustar" dijo él, y me mostró Super Mario Land 2: 6 golden coins para el ladrilloGame boy. Yo dije que sí, mi mamá pagó y me llevé uno de los primeros juegos a los que verdaderamente le dediqué cuerpo y alma.

Tan así, que al final me acabaron regalando el juego (después de haberlo rentado varias veces, como ya expliqué) y yo seguía jugándolo. Pero tanto va el cántaro al agua hasta que lo olvida en un hotel de Puebla, aunque me quedó la cajita de plástico para guardarlo. 

No lo sabía entonces, pero debí haber conservado esa caja como un recordatorio de cuando las cosas eran simples. El tendero te conocía tan bien que veinte años después ves el juego para la Eshop y lo sigues disfrutando horrores.

En esto de los juegos también aplica el "things were better then", aparentemente.


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