Tina Guel

¡Me pongo de pie!
Una amiga mía de la empresa y con quien me llevo de pelos, para escribir utiliza el nombre de su mamá y se llama a sí misma Tina Guel.
Pues bien, resulta que ella me ha confiado parte de los poemas que ha escrito (uno lo escribimos entre los dos) para publicarlos aquí. En espera de que David le haga la página que le prometió, disfrutemos con los sinsabores del amor de esta regiomontana que igual se queda viendo al cielo que recuerda sus diabluras con una sonrisa.


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La luna y nosotros dos.

¿De qué quieres escribir?
¿De los amores furtivos?
¿De los amores ausentes?
¿De los amores que aún no llegan a tu vida?
¿De las letras poéticas que esperan ser descubiertas por ti?
¿De los besos que tiene para ti tu princesa?

No... no. Esta noche no escribiré nada
Sólo miraré a la luna y pensaré en tu nombre
que tanto me gusta... y tanto me aterra.
Te diré que te quiero, aunque no me oigas;
te diré que te extraño, aunque no te importe;
te diré que eres mía, aunque no sea cierto.

Tina Guel /Lathias

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Descripción

Lo que me induce a escribir es crear algo tan bello como tu
Porque desde que te vi supe lo que es el amor
Comprendí que la mejor descripción del amor eres tú
Tu cabello, ese cabello tan negro como mi pesar
Tus ojos esos ojos tan llenos de vida pero que no me miran
Tu boca, esa boca bendita pero que no pronuncia mi nombre
Tu voz, esa voz que al escucharla mi corazón se llena de felicidad
Tus manos, esas manos que acarician a otras y no a las mías
Tu ser,todo tu ser que es amor.

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El ángel

Tengo la dicha y la felicidad de...
...contar con tu compañía,
...de mirarme en tus ojos
...de mirar hacia mi mente y encontrarte a ti
...de sentir este cansancio del placer de apretarte
...de sentir mis labios enrojecidos por tus besos
...de que tus labios rocen mi mano
...de que tus labios rocen todo mi cuerpo
de escuchar a la Oreja de Van Gogh y esbozar una sonrisa por ti
sonriéndole a la vida por el ángel que eres para mi
y porque no dejaste irme de ti.

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Un adiós para un amor que nunca fue

Aunque un ADIÓS salga de tu boca, aunque tus manos ya no toquen a las mías... seré feliz,
seré feliz porque mi piel te ha sentido,
seré feliz porque mi cuerpo ha vibrado con tus caricias...
mis labios se han llenado de tus besos,
tus oidos han escuchado mis gemidos de placer,
sólo por eso seré feliz… hoy y todos los días de mi vida:
porque he conocido lo que es el amor.

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Soledad

Me has acompañado por este difícil camino de la vida.
Es momento de irte; te he disfrutado, te he gritado.
Has visto mis lágrimas, mis amaneceres, mis atardeceres.
Has disfrutado conmigo los largos fines de semana.
Hemos ido caminando bajo la lluvia.
Hemos sonreído con la sonrisa de un bebé.
Me has acompañado en mis problemas.
Es momento de decirte ADIÓS...
Adiós soledad... BIENVENIDO AMOR.

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La pista de baile

El destino quería que pasáramos a la pista de la vida y bailáramos al ritmo de la felicidad, al ritmo del amor y de la pasión.

Sabía que te encontraría… ahora daré todo lo que he guardado en mi corazón, la historia comienza, la vida inicia para mi, ha comenzado la felicidad y el amor.
Te besaré, te daré los besos que no te he dado,
te contaré lo que he vivido en la espera de tus momentos.
Te hablare al oído, susurrando palabras prohibidas.
Bailaremos las notas que se han tocado y que no hemos bailado.
Festejaremos los aniversarios que hemos estado solos.
Nos daremos el tiempo, nos daremos todo.
Te preguntaré qué has hecho, qué has vivido.
Desde cuando me extrañas, desde cuando me disfrutas sabiendo que existo pero que no nos habíamos encontrado, cuales han sido tus pensamientos... desde cuando me piensas… desde cuando amor… desde cuando te siento…


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Oyendo: El ruido del Starbucks.



Workaholics

--1--

La oficina donde estoy simplemente no me gusta. El edificio y la empresa en sí me desesperan.
Resulta que es un edificio que tiene elevadores “inteligentes” que no tienen botones dentro del cubo para poder indicar el piso al que hay que ir, si no que funcionan a través de un tablero que está fuera de los elevadores que asigna cuál de ellos te lleva a tu destino. Pero esta programación dinámica es desesperante, pues por un elevador que sube al piso 16 –donde estamos nosotros- en unos 10 segundos puedes esperar 5 minutos, aún cuando el elevador de al lado está programado para ir a los pisos 15 y 17 pero no puede hacer una escala en medio por sus pistolas y debes quedarte ahí.

Ya una vez en el piso 16, la cosa no mejora mucho. El piso es bonito, amplio, alfombrado, de paredes blancas y luces indirectas –como dicta la última moda- pero de mobiliario escaso y hasta parco. Por ejemplo, ya nadie tiene PC’s de escritorio, todos trabajan con laptops que guardan en sus cajones, lo que hace ver los escritorios demasiado… simples. Tan poco es el mobiliario que nos tuvieron que autorizar unas mesas, sillas y nodos de red adicionales para poder trabajar los 12 consultores externos que estamos aquí. Y nos las pusieron, pero a la vista de todo mundo y pegadas a la ventana, haciéndonos sentir arrimados.

La red está muy restringida (no hay ningún chat, los peer to peer mandan una alerta a Sistemas y bloquean la red, no se puede acceder a ninguna página con PHP) y la estación de café tiene… sólo café y agua. No puedes comer en tu lugar y tienes que subir por fuerza al comedor y si vas fuera del horario de comida tienes que comer en unas mesas periqueras SIN SILLA (para no hacer sobremesa y no tardarte mucho).

Por eso prefiero el edificio de mi empresa (con elevadores normales) y trabajo más a gusto allá, donde también hay alfombra y en cada sala de juntas hay una jarra de agua, otra de café, no pasa nada si te llevas unas barritas a tu lugar como tentempié, y la red está libre de candados.

Peeero…

--2--

Ni modo, no quería pero ya ha pasado: varias veces en el mes me he quedado en la oficina hasta más allá de la medianoche. Lo curioso es que pensaba que mi equipo podría ser el único en todo el edificio que estuviera todavía pegado a sus computadoras, pero pronto resulté estar contundentemente equivocado: todavía a esas horas hay mucho movimiento y algún día me atrevo a decir que más de la mitad del piso seguía trabajando como si fueran las 3 de la tarde, pero con dos salvedades: Estaba oscuro allá afuera, y no sonaban los teléfonos. Pero además de eso, nadie parecía darse cuenta que en esos momentos bien podrían estar cenando, viendo su serie favorita o durmiendo: Los chicos con corbatas, las chavas de pierna cruzada, la música sonando (bajita), todos con cara de concentrados en sus computadoras y algunos incluso se convocaban a junta. Uno de los grandes de los grandes de la empresa, cuya oficina está cerca de la sala que normalmente apartamos para trabajar, estaba de negocios por teléfono con alguien a plenas 11 de la noche, y no se veía dispuesto a irse pronto. Incluso, un día que se me olvidó sacar el coche del estacionamiento y me tuve que ir en un taxi seguro a mi casa, platicando con el taxista (nada raro en mí) salió al tema que ellos han recogido gente todavía ¡hasta las 4 de la mañana! Qué terrible es tener trabajo atrasado que hacer.

Sólo de pensar que ser socio en la empresa significa que me quedaré hasta muy tarde diario haciendo juntas y sin poder disfrutar una tarde entre semana (o de perdida, de la luz del sol) se me quitan las ganas de seguir trabajando para una empresota.

Sin embargo…

--3--

La parte oscura del asunto es que a pesar de que he repetido hasta el cansancio que el que ahora me está coordinando (no Jorge el que mencioné en lo de Guadalajara, sino un chico nuevo al que la prisa no le corre en las venas) tiene la muy espantosa costumbre de pasarme a las 6:30 de la tarde demasiados pendientes que urgían para antier, no me dejan irme a acabar a mi casa a terminarlos y debo quedarme en la oficina, aunque Liz sepa que si me comprometo a terminar el trabajo lo hago.

A ellos parece que les encanta quedarse en la oficina hasta muy tarde y me ven con malos ojos cuando digo que yo prefiero terminar a las 2 de la mañana en mi casa que en la oficina. Les atrae más la idea de quedarse después del horario pero no llevarse trabajo a casa que salir a las 8:30 en punto y conectarse en casa (en pijama y con la cena al lado) para hacer una sesión de Messenger y que cada quien se desconecte conforme vaya terminando el trabajo.

Nótese como no estoy diciendo que me voy a ir a dormir, sino que voy a ir a mi casa a trabajar. Pero simplemente no es la idea que más eco hace.

Y es por eso que no he posteado. Cuando más temprano he salido es a las 9:40pm (cuanto más tarde, las 2:40 de la madrugada) entre semana y las 5 en viernes; de modo que ciertamente no me dan ganas ni siquiera de voltear a ver la computadora en el, uh, resto del día (Es eso, o dormir).

Ni he leído, ni he jugado, ni he dibujado, ni he visto a muchas otras personas que no sean las del proyecto…sólo casa-oficina-casa.

Extraño mi vida.

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Oyendo: Kings of Leon - Knocked up