San Antonio de Blogger

Un amigo me nombró hace tiempo "facilitador de información".

Me dio tal título después de que le pasé una canción de Star Wars (el tema de Darth Vader) que había estado buscando pero no encontraba. Yo tenía mucho tiempo de haberla bajado (no sin cierta búsqueda) y no me cuesta nada pasar los archivos que yo tengo. O buscar archivos sobre pedido, en todo caso.

Esas tres cosas en conjunto me dieron el título que les nombré arriba, y me gusta tenerlo.

La verdad sea dicha, soy bueno (y perseverante) para buscar cosas en internet -desde imágenes hasta canciones, nombres de discos o tipos de fuentes de letra-: En una ocasión me tardé un mes en encontrar una canción y en otra me tardé seis horas para bajar un disco. Pero me gusta cumplirles a las personas que confían en mí para encontrar cierta información en internet.

De cualquier manera, tengo mis limitaciones no técnicas. Si algún disco venía extremadamente protegido y no puede ripearse (como el Faluas do Tejo, de Madredeus), un video viene cortado y no encuentro la versión completa (Slow, de Kylie Minogue) o cierto tipo de letra nadie lo ha hecho (como el de Timbiriche), pues yo no puedo hacer mucho, mas que esperar que alguien lo suba. Pero usualmente, me veo a mí mismo como el santo de las causas perdidas pues por norma general encuentro lo que me piden buscar, aunque eso signifique que baje en apariencia el mismo archivo 10 veces, que le atine sólo 'de feeling', o que me meta al más bajo inframundo de internet en sitios con virus arriesgando mi computadora por un solo archivo.

Si no me creen, pregúntenle a los varios clientes satisfechos que tengo :D

Y como me gustan los retos, me voy a quedar con la idea de bajar una canción que me pidieron: Una versión en japonés de una canción en francés ¡de hace 40 años!

Seguimos en la lucha.

Edit 03-ene-07: Ya la encontré. Casi un mes después.

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Oyendo: The Legend of Zelda, Ocarina of Time - Gerudo Valley



Llamadas desde ultratumba

El lunes me pegaron un sustote.

Sonó el teléfono en la tarde, y contestó mi hermano. Como la voz del otro lado del teléfono pidió "con Toño", él supuso que la llamada era para mi, y me lo pasó.

Transcribo tan textual como me lo permite la memoria:
Yo - ¿Bueno?
Voz - ¿Si, bueno? ¿Toño? Habla Gabriel.
-¿Quién, perdón?
-Gabriel.
-...ajá. ¿Y de donde me llama? [¿Gabriel? ¿Gabriel quién?]
-¿Habla Toño? Soy Gabrieeeeel. [Desesperado]
-Perdone, no lo reconozco...
-¡Soy Gabriel, el vecino de tu mamá!

En ese momento no supe si llorar o reír. Si de verdad era vecino de mi mamá, la larga distancia tendría que haber salido muy cara. Si me estaban jugando una broma, sin ningún reparo podía haberlo mandado a chingar a su madre. Si era un eufemismo para 'Soy vecino de la casa que está a nombre de tu mamá' de todos modos no tenía que haber hablado conmigo, sino con mi tía.

Por todos lados, la situación era incomodísima. ¿Qué decirle?

Mi papá, como Deus Ex Machina, salió al quite:
-¿Es un tal Gabriel?
-Ajá.
-Ah. Es para mí.

Resulta ser que el tal Gabriel sí es vecino de la mamá de un Toño: Mi papá.

Este chico estaba vendiendo un celular, y mi abuela le dijo que "su hijo Toño" estaba interesado en cambiar el suyo, y le dio el número de teléfono de la casa. Vaya cosa.

Y al final, el Gabriel venido desde el más allá (Coacalco), si le vendió su celular a mi papá.

Yo, por si las dudas, no quiero usar ese teléfono. ¿Que tal si está embrujado?

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Oyendo: Final Fantasy IX - The place I'll return to someday (Flute intro)



No me debí de haber levantado hoy

Hoy no fue mi día. Entre muchas cosas (tengo una gripa espantosa, a mi hermano lo hospitalizaron, a una amiga la asaltaron, mi ex me mandó mensajes del celular de su novio para hacerme saber que *los dos* están conmigo), pasó lo siguiente:

Aún con la gripa que me cargo, me desperté 5:45 de la mañana a meterme a bañar por que me inscribí en un curso que empezaba a las 8.45 de la mañana en las oficinas de Palmas (al norte de la Ciudad de México). Me metí a bañar, me tomé un té y una pastilla y salí de mi casa, con el frío de la vida, a las 7.

Cuando tengo que ir hasta allá no llevo coche por la sencilla razón de que no hay lugar de estacionamiento. Mejor dicho, sí lo hay, pero cobran 18 pesos la hora. La cosa es que no llevé coche y me subí al pesero, donde del frío que hacía pasé al calorón terrible que me iba dando en la espalda a medida que el día clareaba. Por supuesto, me estaba haciendo estragos la garganta, pero lo mejor es que el tráfico estaba PARADO. Un trayecto de 17 kilómetros me costó 1:45 hrs. Desde luego, ya iba yo con dolor de cabeza, retrasado y todavía me faltaba tomar el metro y otro pesero.

Para no hacerles el cuento muy largo, el metro se detuvo en dos estaciones, y en lugar de pesero tuve que tomar un taxi para poder llegar por que el tráfico también estaba detenido por allá.

Llegué media hora tarde, mareado, con dolor de cabeza y garganta. Llego al salón donde se iba a impartir el curso y... cerrado. Con llave.

Busco otras alternativas (otros salones donde puedan estar, gente que los haya visto pasar, etc.) y nada. Finalmente hablo con la encargada de Recursos Humanos para saber si hubo algún contratiempo y me sale con la maravilla de respuesta siguiente:

"¿...pero que el curso no era mañana y pasado?"

Sentí cómo me subía la temperatura (y se me revolvía el estómago) mientras ella me leía el memo del curso, la hora y el lugar. Resulta que yo había visto mal la fecha y claro, hice dos horas y cuarto de viaje con una gripa terrible en balde. De menos me dejaron faltar hoy, por que de hecho tenía que haberme ido a mi oficina, pero en vez de eso fui a ver a Arturo, que está, aún a esta hora, internado en el hospital.

Desde luego, el trayecto de regreso no fue mejor. Hice dos horas de tráfico a vuelta de rueda.

Sólo falta que mañana llegue 20 minutos antes de la hora. Pa' como voy, igual y se cancela el curso.

Maldita gripa.


(Ustedes disculpen la poca coherencia y ritmo del texto, pero todavía me duele la cabeza)


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Oyendo: Utada - Easy Breezy



Tradiciones que no se pierden

Ya llegó la Chilindrina, a pedir su mandarina,
Ya llegó el Chavo del Ocho, a pedir su bizcocho,
Ya llegó Pancho Pantera, a pedir ¡su calavera!.

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En mi casa siempre hay dulces. Normalmente son bombones, gomitas y algún otro chocolate, y además para esta temporada yo compré calaveritas de chocolate para mi casa y para repartir calaverita entre mis amigos.


Afortunadamente, eso nos salvó el miércoles primero, Día de los Muertos Chiquitos, día en que los chiquitos salen disfrazados a las calles a pedir su calaverita, o su triqui-triqui, como sé que le dicen en el norte.


Entre los tres preparamos, además de una ofrenda preciosa para mi mamá y algunos de nuestros difuntitos, un adorno grande de Día de Muertos (una Catrina de un metro de altura), y muchas bolsitas para repartir ese día en mi casa al sur del D.F. donde, afortunadamente desde que tengo uso de razón se ha conservado la tradición.

Las bolsitas contenían lo siguiente: Una bolsita de los multiafamados Totis (unos aritos con sabor a sal y limon), dos Seltz Soda y un fantasmita (una paleta de caramelo forradas de papel crepé blanco, y con las caritas pintadas por mi). En años pasados casi siempre habíamos dado bolsas con palomitas y con frituras, pero este año quien sabe que nos dió por hacer algo distinto. En fin...

...los niños este año hacían fila para recibir su bolsita correspondiente (y eso que vivimos en cuarto piso), mientras otro grupo de chavitos rondaba las calles de mi manzana. Había de todo: momias, brujas, vampiros, Freddies Krueger, calacas, Catrinas, Lloronas y hasta una calabazota de 3 años acompañada de sus papás.

Fue padrísimo saber que después de dos años donde los niños casi no salieron, este año se dejó venir la chaviza pidiendo calaverita. Pero ahora fueron demasiados y las bolsitas se acabaron rapidísimo. Después de dos horas de recibir chamacos, ya no había bolsitas (se hicieron cien) y mi papá y Arturo se estaban organizando con montoncitos de monedas, paletas, chocolates, las mencionadas gomitas y todo lo que sobrara para repartir a los niños que seguían rondando Villa Coapa.

Llegué de la oficina y ayudé en lo que pude. Saqué las calaveritas de chocolate y los bombones y me salí con ellos a dar calaverita en el zaguán de mi edificio, donde se nos acabó todo. Todo menos unas dos o tres paletas.

Ya eran casi las 10 de la noche y la calle se iba vaciando de niños. Iba regresando muy contento a mi casa mientras me papá se quedaba a dar las paletas que quedaban, y oí como una chica muy linda agradeció la paleta y al final, antes de correr a otra casa, le dijo a mi papá "Felíz Día de Muertos, señor".

Yo no supe qué cara puso mi papá, pero yo puse una gran sonrisa y me dije a mí mismo que la friega de hacer regalitos y tantos años de conservar tradiciones tan bonitas como ésta, valen la pena con sólo una respuesta sincera y risueña como la de la chica.

Ojalá ustedes (y sus difuntos) hayan pasado un felíz Día de Muertos también.

Oyendo: Trío Tlayoltiyane - La Petenera



Post difícil

No se cómo empezar este post.

En fin, va: Mi mamá murió hace dos semanas.

Se ve raro. Se siente raro. A veces me da por pensar que está todavía interna en el hospital y algún día saldrá y nos regañará a todos como acostumbraba.

Y creo que mi familia siente igual, porque para haber dejado un hijo de 23, otro de 19 y un viudo de 54 (26 de los cuales los vivió con ella), estamos increiblemente enteros.

Pero, desde luego, en el momento nos pegó muy fuerte. Nos sentíamos mal, impotentes, tristes, con coraje... creo que todos quienes han perdido a alguien cercano se habrán sentido así.

Lo irónico para mí, es que mi mamá murió 3 días antes de mi cumpleaños.

Mi papá, no se si en un intento de no pensar o intentando que mi cumpleaños pasara lo mejor posible, me llevó a Suburbia (una tienda de ropa) a comprarme 'un pantalón por mi cumpleaños'.

Tardamos 3 horas ahí adentro, nos probamos todo lo posible y salimos con un pantalón, dos camisas y 4 corbatas para mí, y un pantalón y dos camisas para él.

Y además, como en el velorio (que yo ya no sabía si era velorio o fiesta de tanta gente y tan animado que estuvo) nos vimos casi toda la familia, quedamos en partir un pastel para mí el mero día. Fueron mis tíos (la hermana de mi mamá, su esposo), mis primos (casi hijos postizos de mi mamá), la esposa de uno de ellos y su lindísima hija, una tía mía (cuñada de mi papá) también muy querida de mi mamá, y algunos amigos. Recibí dos regalos (más que los del año pasado), y toda la gente parecía querer localizarme para felicitarme.

Fue el primer pastel con más de cuatro familiares/amigos a la mesa que tuve en casi 15 años.

Y quedamos de vernos en dos semanas de nuevo. La familia se está uniendo como no pensé que fuera a ser posible alguna vez.

Curioso, aunque mi mamá se enoje y me venga a jalar las patas desde ultratumba, creo que éste fue de los mejores cumpleaños de mi vida.


Oyendo: Astrud - Vamos al amor



Y si pueden contribuir a la causa, mejor

Tengo una debilidad. Bueno, realmente tengo muchas, pero ésta pensé que la tenía controlada.

Desde que estoy en éste negocio de las computadoras, hay algo con lo que tengo una especial fascinación: Los tipos (o fuentes) de letra. Me encantan, me enloquecen y las colecciono, aunque algunas no las haya usado más que una vez.

Me gustan de todo tipo: Gorditas, llenas, vacías (sólo la forma), formales, informales, de broma, muy serias, góticas, futuristas, de lectura difícil, etc. Pero las que más me gustan son las manuscritas, y tengo algunas muchas por ahí. Las que menos me gustan, en conjunto, son las fuentes con serifas (las extensiones larguitas en los bordes como, digamos, la Times New Roman -que, dicho sea de paso, ODIO).

Tengo una colección de cerca de 400 tipos de letra (mayoritariamente True Type, que son la maravilla de la vida porque se imprimen igual que como se ven el pantalla) que llegué a juntar en un ataque severo, pero entonces pasó algo curioso: Me agoté todos los recursos y ya me sabía DE MEMORIA las páginas y había visto virtualmente todos los TTF (true type font) libres que circulaban por la red. Entonces, como ya no podía hacer otra cosa, me contuve un muy buen rato y dejé de buscar fuentes nuevas, usando las que ya tenía en encabezados para documentos, o portadas de discos (me dedico a la piratería para uso personal :p ), o presentaciones de Power Point, o para imprimirlas y copiarlas en los dibujos que hago.

De verdad que las fuentes tienen muchos usos y hay una fuente para cada cosa.

Pero hoy en la mañana recaí, así como hacen los alcohólicos com el puro olor del vino. Viendo un blog, había una liga hacia una página que prometía "buenas fuentes gratis" y al hacer click en la liga, no me pude contener. Abrí ésa página, y otra muy buena de fuentes (1001 fonts), y di rienda suelta a mi instinto.

En dos horas bajé 33 tipos diferentes, y me siento MUY bien. Lo peor es que ya se me ocurren muchos usos para todas ellas.

Soy un irredento, pero qué se le va a hacer. Ésta adiccion, al menos, no empeora mi salud. A lo mucho le quita espacio a mi computadora y hace un poquito mas lenta la carga de Office, pero puedo vivir con ello.

Y como mi especialidad es dar servicio a la comunidad, si puedo pasarles algún tipo de letra nada más díganme como para qué la van a usar y con gusto les recomiendo alguna.


Oyendo: Pink Martini - Let's never stop falling in love



Maldito individualismo

Hay un problema con las computadoras aquí en la oficina: Son compartidas, están muy juntas y son muy peleadas. Se trabaja bajo el esquema de "oficina virtual" (no hay lugares asignados, el que llegue primero gana) y eso da lugar a ciertas cuestiones.

Resulta ser que cuando yo llegué aquí, me senté en una computadora que está en la esquina de una de las mesas para tener, por lo menos de un lado, un poquito más de espacio, y como nadie vino a decirme otra cosa, podría decir que apliqué la de matanga.

Desafortunadamente, tengo una desventaja nada deseable en un programador: No me puedo estar quieto en una silla 10 horas al día y me estoy moviendo constantemente. ¿Qué pasa cuando todas las computadoras están muy juntas?

Correcto. Ya hubo un intento de intimidación de parte de una chica (que, dicho sea de paso, está sentada en la computadora que ocupo normalmente -yo tuve que sentarme a un lado-) llamándome chismosito en una conversación un un amigo suyo por Eme Ese Ene. Desde luego, hoy no dormiré de la preocupación.

Y como no voy a dormir, mañana llegaré mas temprano para ver si ahora si me puedo sentar en mi computadora y evitarme problemas (o personas cuya plática es tan confidencial que no puedo voltear a verlas, aunque no les ponga atención o no me interese que escriben).


Oyendo: Thom Yorke - Analyse



Aunque usted no lo crea

Voy de acuerdo. La Ciudad de México es grande, es superpoblada, está contaminada... pero sigue siendo bella.

Ya no es La región más transparente del aire, como dijera Alfonso Reyes, pero conserva mucho de su belleza, aunque la ha modificado. Sigue siendo La ciudad de los palacios, sigue teniendo espacios tranquilos e íntimos y, aunque sea un tipo diferente de belleza, la gran Ciudá capital es preciosa urbanamente (si es que la palabra existe) unas veces como ciudad colonial, otras como metrópoli moderna, algunas más como barrios tradicionales y también como residenciales y plazas y parques.

Para no hacérselas cansada, quien tenga oportunidad, súbase al segundo piso del Periférico, desde San Antonio hasta San Jerónimo, y voltee para ambos lados.

Se ven extensiones enormes de bosque (si señores: bosque en la ciudad), colonias muy elegantes, otras más modestas, edificios enormes y muy modernos, puntas de iglesias, pueblos a lo lejos, montañas verdes todavía más lejos y en general, una cosa padrísima que, de no ser por esos pequeños espacios, creeríamos perdida ya.

Y si se suben por ahí de las 5 o 6 de la tarde, que empieza a oscurecer, pueden ver algunas lucecitas ya prendidas, el cielo naranja, las nubes rosas... un atardecer maravilloso que le da un carácter romántico a la ciudad.

Made in Chilangolandia.


Oyendo: La oreja de Van Gogh - Dulce Locura



Ni en el hospital se porta bien

Mi mamá está en el hospital. No, ya no es nada de cuidado aunque si nos dió un gran susto.

La cosa es que ni en el hospital se está quieta. Osea, no. Como no se podía parar para nada, le pusieron un pañal, y cada vez que había que cambiarla, las enfermeras salían pendejeadas, y con, mínimo, un 'no me esten chingando' o un 'ya déjenme en paz'. Se quitó varias veces el aparato sensor del dedo, ya se quería parar a fumarse un cigarro varias veces, no quería contestar cuando la doctora le preguntaba... toda una joyita. Mi mamá siempre ha sido una finísima persona.

Pero la mejor fue la que pasó ayer. Todavía bajo el efecto de cierta medicina, hubo éste dialoguito entre mi mamá y mi papá. Repito, mi mamá estaba sedada y en una cama de hospital:


- Oye Toño, ¿qué vas a hacer hoy como a las 4?

- Nada mami, ¿qué quieres hacer?

- (mi mamá piensa un momento) ...Pues niños.


Todas las enfermeras se echaron a reír, mi papá se puso rojo y mi mamá se enojó por que no le contestaron.

Fenomenal el asunto.



Oyendo: Madonna - Vogue



Tips para hacer la computadora menos lenta

Muchas veces, desde que iba por ahí de la mitad de la carrera, me han dado a revisar computadoras de amigos, familiares y conocidos, y la mayor parte de todas ellas fue por que:

  • la computadora está lenta
  • esta cochinada se traba
  • es que no me deja conectarme a internet
  • Es que me conecto a internet pero se hace lenta y se traba

¿Les suena conocido?

Al principio de verdad seguía el protocolo que nos marcan en la escuela: Revisar desde los circuitos, las conexiones, el disco duro físico, etc. e ir subiendo niveles hasta llegar al software, pero con el tiempo y la experiencia, fui sabiendo que, sobre todo de personas no relacionadas con computación, la lentitud de las PCs tiene que ver con dos cosas muy simples: No borran sus cookies y sus archivos temporales, y se meten a cualquier página sin precaución.

De veras gente, si se insiste tanto en que se metan con precaución a páginas que no conozcan no es por estar chupando la alegría, tiene su razón de ser: La mayor parte de ésas páginas contienen programas nocivos para las compus, que pueden ser virus o unas cosas llamadas en conjunto malware.

El malware se trata de archivos que tienen por único objetivo hacerle la vida difícil a uno de varias maneras: Espiando nuestros hábitos de navegación en internet (el spyware), inundándonos con avisos de compras o de paginitas de smileys (adware), o mandando y recibiendo información de internet, haciendo nuestra conexión lenta (robots o troyanos), por ejemplo. Nada bonito, ni nada que queramos tener en nuestras computadoras jodiéndonos cada 5 minutos, como sabrán las personas que lo han sufrido.

Lo que hago ahora, cada vez que me dicen que una computadora está lenta y que por favor la salve de morir de un infarto al procesador, es seguir el protocolo que pongo a su disposición para que lo hagan ustedes DE VEZ EN CUANDO (al menos una vez por mes):

  • Vaciar la papelera de reciclaje
  • Borrar los archivos temporales, las cookies y las direcciones de internet

(Click derecho en el icono de internet - Propiedades - Borrar historial/Eliminar cookies/Eliminar temporales)

  • Liberar espacio en disco (para los archivos que sobren por ahí)

(Mi PC - Click derecho en la unidad C - Propiedades - Liberar espacio en disco)

  • Desinstalar cualquier cosa que no esté relacionada con el uso de la computadora (como la barra de Google o la de MyWebSearch que, nunca falla, 'quién sabe cómo llegó ahí').
  • Checar los procesos que se están ejecutando con una herramienta llamada Hijack this, que le saca una foto a TODOS los procesos que tiene el registro y el admin. de tareas, y donde uno puede eliminar líneas del registro, archivos ejecutables y cualquier cosa colada en nuestra PC (recomiendo mucha cautela en su uso, uno puede eliminar una línea de registro útil o importante del Windows si no se sabe lo que se está haciendo).
  • Revisar la computadora para limpiarla de malware con los siguientes tres programas gratuitos encontrados en internet: Spybot search and destroy, Ad-aware SE personal, y Ewido.
  • Pasarle un antivirus completamente actualizado a la computadora para que detecte los virus que pueden quedar pululando por ahí.

Usualmente con estos pasos es suficiente para que la computadora regrese a la normalidad (una computadora me llegó a marcar casi MIL malware y como 15 virus), pero si no queda con esto, contacten a su computólogo de confianza.

Ojalá los tips de hoy les sivan en problemas que puedan tener con su computadora en algún momento. Las herramientas están a la mano, son gratuitas, y no muy difíciles de usar, así que no tienen excusa.

Sigan leyendo el blog, y a lo mejor después pondré más tips. Mientras tanto, cuídense mucho.


Oyendo: Faye Wong - Hong Dou (Red bean)



Newton en domingo

¿Han oido de la Tercera Ley de Newton?

"A toda acción corresponde una reacción, de igual magnitud y en dirección opuesta"

En palabras simples, para una fuerza positiva de, digamos, 10, debe haber una acción negativa de -10 para lograr el equilibrio.

Pocas veces me había tocado presenciar las verdades de esa ley como el domingo pasado. Tuve una función a las 12 del día, para la cual no tuve ningún problema: El tráfico tranquilo, el chico con el que me fuí (que sabía cómo llegar al teatro) normalmente es muy impuntual y hoy llegó temprano, encontramos estacionamiento a la primera en pleno Tlatelolco (una zona de la Ciudad de México MUY densamente poblada), y lo mejor, bailamos estupendamente bien: parejitos, con fuerza, con proyección... de 10 el asunto.

Incluso, de tan bonito, nos llamaron para otros dos proyectotes antes de acabar el año, y uno más para finales del próximo. Las maestras no cabían de emoción y de orgullo, y todos nosotros estábamos felices de haber impactado a todo mundo, incluídos nosotros mismos.

La cosa es que tanta buena energía no es gratuita. Desde el momento en que pisé me casa de regreso, todo funcionó mal. Mi mamá enferma, mi hermano de malas y discutendo con mi papá, Carlos con alguna bronca existencial en la que, tratando de evitar involucrarnos a tres amigos, nos metió hasta el fondo (así de complicado como se oye), caray, hasta la gata estaba alterada: parece que me quise suicidar por las marcas de las garras en la muñeca.

Y por si eso fuera poco, la salida que teníamos programada en familia se vio opacada por las broncas que Arturo y mi mamá solitos hacen, deshacen, dejan crecer y luego no quieren reconocer y delegan en otros. Mi papá y yo decidimos salir y dejar que Arturo se gastara el hígado (era él o nosotros), pero a la mera hora le remordió el corazón y nos pidió esperarlo "5 minutos" que se conviertieron en 20 (en los que se metió a bañar, escogió su ropa, se vistió, se peinó, cerró el messenger y le mandó un mensaje a la novia).

Escogimos el cine, y ¿por qué no?, la función que queríamos ver estaba hasta muy tarde y decidimos ver otra película.

Efectos secundarios es una película mexicana que habla de algo más que cumplir 30 y vivir para contarlo. Habla de lo diferente que podemos llegar a ser de lo que queríamos en verdad, de los sueños rotos, de las promesas olvidadas, de correr y correr y ver que no salimos del mismo lugar. Pero también de la necedad y necesidad por salir del hoyo y de los sueños escondidos, ésos que nos pueden dar el empujón para saltar fuera pero que por ser contrarios a lo que somos ahora no podemos (o no queremos) realizar.

La película la viví muy de cerca. Hay cosas que me han pasado muy similares, otras que no, pero al final, salí con la intención de hacer las paces con el día, y con todo lo que había pasado.

Y sí, encontré mi equilibrio.

Un día muy complicado, de emociones muy contradictorias, pero así son las leyes de la naturaleza: Como relojito suizo.

Sigo alterado, por cierto. Algunas de las cosas negativas no se han ido.



Oyendo: Pauline en la playa - Aire (Del disco tributo a Mecano)



Confesión a las 5 am

Acabo de tener una pesadilla.

Bueno, de hecho la tuve hace como una hora, pero no he podido volver a dormir.

Soñé que además de estar en un embotellamiento brutal porque a un camión se le había ocurrido llevarse un puente, cuando me metía a una gasolinera, daba una vuelta muy cerrada y me llevaba de corbata al hijo de unos señores de los que venden pepitas en carretilla. Me desperté cuando me bajé del coche y vi sangre.

En estas ocasiones uno no quiere más que hablar con alguien que le diga que eso no fue real, y por fortuna mi papá salió de su cuarto hace como 20 minutos y platiqué como 2 con él. No me dijo nada pero tener a alguien cerca ya es reconfortante. De cualquier modo, no me quiero volver a dormir (no es que tenga mucho sueño, de cualquier modo) así que entré para venir a escribir esto, y descargar la conciencia. No esperaba encontrarme a nadie conectado a ésta hora pero igual tengo el messenger prendido, nunca falta el desvelado...

Llevo días estando como en la luna, donde ni yo mismo se que tengo y si me preguntan seriamente que pasó ayer, no me puedo acordar. Recuerdo lo importante: Que quedé con unos amigos de ir a jugar a casa de una chica, que una de mis amigas y su hermano nos quedaron mal, que hablé largo con Carlos y que tuve un ensayo de emergencia porque el domingo hay función. Pero si me preguntan que me dijo textualmente Carlos o cómo llegué a casa de mi amiga, no lo recuerdo. Nunca me había fallado tan duro la memoria y aunque hago un esfuerzo, de verdad desde hace como una semana que los días se me van en blanco.

Espero que esto de la pesadilla sea como la manera de ir desquitando toda esta tensión (si, es tensión) y de aquí en adelante las cosas vayan retomando su curso. De lo contrario, lo más probable es que me esté volviendo (más) loco.

Y como Dios aprieta pero no ahorca, Harumy se acaba de conectar fugazmente (¡lo sabíaaa!) y hablé con ella otros dos minutos.

Ojalá esto vaya mejorando. No, no, cambiemos: Ojalá esto mejore rápido.



Oyendo: La tele y el winamp (¿Queee? ¿Nunca han tenido una pesadilla?)



Pero eso me pasa por no poder decir que no

Yo no tenía muchas ganas de ir.

Vaya, en la foto del messenger se veía buenón y todo, pero él tomó la salida a tomar un café como primera cita y yo, la verdad, como una oportunidad para no estar en mi casa.

Pero como mi amigo José Luis me dijo desde que me pidió que aceptara a Gerry en el EmeEseEne que lo conociera, que lo tratara y no me adelantara a las cosas, entonces acepté como una oportunidad de conocer a gente nueva.

Llegué al café 5 minutos antes de la hora prevista, y él llegó 20 minutos después y aunque pasó enfrente de mí, no me reconoció: desde ahí la cosa pintaba mal.

Y para colmo, ése Gerry no concordaba mucho con el que se veía en foto: en vivo está FLACO, no con toda la carne que mi cochina mente imaginaba que tenía. Los ojos muy grandotes y las pestañotas largas se veían desproporcionados para la cara chupada y la nariz recién operada, y a pesar de ser 8 cm. más alto que yo, no lo parece. Eso sí, es más peludo en vivo que en la foto.

Se siguió de largo y tuve que ir a alcanzarlo. Ni siquiera se disculpó por llegar tarde (aunque después me dijo que él siempre es puntual, "pero como todo mundo llega tarde, ésta vez lo hice") y pasamos al café. Con todo y el frío que hacía, él pidió un té helado, yo un moka, y nos dispusimos a platicar largo y tendido. O al menos eso pretendía, pero él se la pasó hablando de sus novios: Que duró tres semanas con uno que lo botó por que EL TAMAÑO SI IMPORTA (¡verídico!), que un novio antes le entraba a la mota y por eso tronaron, y uno más antes lo humillaba y lo trataba como al gato, pero no tronaron por eso, si no por que él se fue a vivir a Pachuca. Y hoy amaneció con un especial odio por los tres.

Mientras tanto, entre línea y línea me dirigía la mirada # 24 y una insinuación, o un comentario con doble intención. La verdad es que yo me hice muy pato para no responderle, pues iba en ánimo jodón y a cada comentario que hacía se me ocurría una manera de regresárselo o de cargarle pila, pero no iba por ahí la cosa. Dirían por ahí, no intento quemar todos mis cartuchos en una sola vez.

Pero me estaba aburriendo. Hablaba y hablaba y yo no tenía algo que realmente me causara inquietud por saber o por platicarle. Ocasionalmente le decía algún comentario (sobre todo relacionado al odio contra el ex que lo hizo mierda) pero nada de profundidad.

Planeaba mi graciosa huida y entonces el milagro sucedió: Una amiga de la secundaria estaba sentada a un lado de nosotros, y nos vimos sin querer. Ella se paró a saludarme y además de que me dio mucho gusto verla, me hizo el favor de cortarle el ritmo a Gerry, que empezó a sentirse mal de la garganta (después de hora y media de hablar y un té helado a las 9 de la noche de un día lluvioso, quién no). No aprovechar todas esas oportunidades sería pecado y le dije que había quedado de estar temprano en mi casa (cosa cierta) y que si el se sentía mal, lo mejor era que nos fuéramos (que también era cierta, pero fue realmente una gran excusa). Salimos del café y como los dos vivimos relativamente cerca, nos fuimos caminando hasta donde cada quien tomaba su rumbo, y nos despedimos. Él pretendía que yo llegara a conectarme para "seguir platicando" pero yo estaba seguro de que mi hermano iba a utilizar internet para cuando yo llegara a la casa (además ya me tenía harto), así que lo dejamos para otro día.

De ese modo, terminó la nochecita del miércoles y yo me quedé muy convencido de dos cosas: De que por algo no tengo novio, y de que mi caso no está tan mal.

Hay peores, y muy peores, que el mío.

Saludos.


Oyendo: Guillotina - Pierdo el aire



Youkoso - Bienvenidos (again)

Renovarse o morir.

Se escucha esa frase por todos lados, pero realmente pocas veces le prestamos atención, hasta que estamos tan sumidos en cosas viejas y estancadas que no se vuelve un consejo, sino una orden.

Músculo que no se usa, se atrofia. Cerebro que no se fuerza un poquito más cada vez, se va haciendo flojo y perdiendo sus capacidades. Energía que no fluye, se estanca y no nos deja movernos hacia ningún lugar.

Por eso, seguramente, estos días han sido días de muchos cambios para mí. Si me he de enfrentar a una responsabilidad tan grande como es ya empezar a trabajar de manera formal, no podía hacerlo con una actitud mental y física como la había estado teniendo.

Eeeentonces, viene la renovación que no es opcional, sino menester: asimilo poco a poco a Carlos sin obsesionarme, me corté el cabello y me quité la barba, estoy conociendo gente nueva (y perspectivas nuevas de la vida), mi guardarropa se va llenando poco a poco de camisas, y me voy a echar encima la responsabilidad de pensar en posts nuevos para este blog después de un buen rato de no escribir en Oishiisama (que dicho sea de paso, es un proyecto ya muerto, pero que no se si conservar o no) .

Me va a costar trabajo (estoy muy oxidado y ésa nimiedad de la coherencia no se me dió en este primer post) pero lo iremos sacando.

Por lo pronto, estoy estructurando un post acerca de lo que pasó el domingo pasado con mi prima y su novio francés, en la presentación oficial ante la familia.

No saben qué divertido...


Saludos.


Oyendo: Alan Parsons Project - Eye in the sky