Post difícil

No se cómo empezar este post.

En fin, va: Mi mamá murió hace dos semanas.

Se ve raro. Se siente raro. A veces me da por pensar que está todavía interna en el hospital y algún día saldrá y nos regañará a todos como acostumbraba.

Y creo que mi familia siente igual, porque para haber dejado un hijo de 23, otro de 19 y un viudo de 54 (26 de los cuales los vivió con ella), estamos increiblemente enteros.

Pero, desde luego, en el momento nos pegó muy fuerte. Nos sentíamos mal, impotentes, tristes, con coraje... creo que todos quienes han perdido a alguien cercano se habrán sentido así.

Lo irónico para mí, es que mi mamá murió 3 días antes de mi cumpleaños.

Mi papá, no se si en un intento de no pensar o intentando que mi cumpleaños pasara lo mejor posible, me llevó a Suburbia (una tienda de ropa) a comprarme 'un pantalón por mi cumpleaños'.

Tardamos 3 horas ahí adentro, nos probamos todo lo posible y salimos con un pantalón, dos camisas y 4 corbatas para mí, y un pantalón y dos camisas para él.

Y además, como en el velorio (que yo ya no sabía si era velorio o fiesta de tanta gente y tan animado que estuvo) nos vimos casi toda la familia, quedamos en partir un pastel para mí el mero día. Fueron mis tíos (la hermana de mi mamá, su esposo), mis primos (casi hijos postizos de mi mamá), la esposa de uno de ellos y su lindísima hija, una tía mía (cuñada de mi papá) también muy querida de mi mamá, y algunos amigos. Recibí dos regalos (más que los del año pasado), y toda la gente parecía querer localizarme para felicitarme.

Fue el primer pastel con más de cuatro familiares/amigos a la mesa que tuve en casi 15 años.

Y quedamos de vernos en dos semanas de nuevo. La familia se está uniendo como no pensé que fuera a ser posible alguna vez.

Curioso, aunque mi mamá se enoje y me venga a jalar las patas desde ultratumba, creo que éste fue de los mejores cumpleaños de mi vida.


Oyendo: Astrud - Vamos al amor



Y si pueden contribuir a la causa, mejor

Tengo una debilidad. Bueno, realmente tengo muchas, pero ésta pensé que la tenía controlada.

Desde que estoy en éste negocio de las computadoras, hay algo con lo que tengo una especial fascinación: Los tipos (o fuentes) de letra. Me encantan, me enloquecen y las colecciono, aunque algunas no las haya usado más que una vez.

Me gustan de todo tipo: Gorditas, llenas, vacías (sólo la forma), formales, informales, de broma, muy serias, góticas, futuristas, de lectura difícil, etc. Pero las que más me gustan son las manuscritas, y tengo algunas muchas por ahí. Las que menos me gustan, en conjunto, son las fuentes con serifas (las extensiones larguitas en los bordes como, digamos, la Times New Roman -que, dicho sea de paso, ODIO).

Tengo una colección de cerca de 400 tipos de letra (mayoritariamente True Type, que son la maravilla de la vida porque se imprimen igual que como se ven el pantalla) que llegué a juntar en un ataque severo, pero entonces pasó algo curioso: Me agoté todos los recursos y ya me sabía DE MEMORIA las páginas y había visto virtualmente todos los TTF (true type font) libres que circulaban por la red. Entonces, como ya no podía hacer otra cosa, me contuve un muy buen rato y dejé de buscar fuentes nuevas, usando las que ya tenía en encabezados para documentos, o portadas de discos (me dedico a la piratería para uso personal :p ), o presentaciones de Power Point, o para imprimirlas y copiarlas en los dibujos que hago.

De verdad que las fuentes tienen muchos usos y hay una fuente para cada cosa.

Pero hoy en la mañana recaí, así como hacen los alcohólicos com el puro olor del vino. Viendo un blog, había una liga hacia una página que prometía "buenas fuentes gratis" y al hacer click en la liga, no me pude contener. Abrí ésa página, y otra muy buena de fuentes (1001 fonts), y di rienda suelta a mi instinto.

En dos horas bajé 33 tipos diferentes, y me siento MUY bien. Lo peor es que ya se me ocurren muchos usos para todas ellas.

Soy un irredento, pero qué se le va a hacer. Ésta adiccion, al menos, no empeora mi salud. A lo mucho le quita espacio a mi computadora y hace un poquito mas lenta la carga de Office, pero puedo vivir con ello.

Y como mi especialidad es dar servicio a la comunidad, si puedo pasarles algún tipo de letra nada más díganme como para qué la van a usar y con gusto les recomiendo alguna.


Oyendo: Pink Martini - Let's never stop falling in love



Maldito individualismo

Hay un problema con las computadoras aquí en la oficina: Son compartidas, están muy juntas y son muy peleadas. Se trabaja bajo el esquema de "oficina virtual" (no hay lugares asignados, el que llegue primero gana) y eso da lugar a ciertas cuestiones.

Resulta ser que cuando yo llegué aquí, me senté en una computadora que está en la esquina de una de las mesas para tener, por lo menos de un lado, un poquito más de espacio, y como nadie vino a decirme otra cosa, podría decir que apliqué la de matanga.

Desafortunadamente, tengo una desventaja nada deseable en un programador: No me puedo estar quieto en una silla 10 horas al día y me estoy moviendo constantemente. ¿Qué pasa cuando todas las computadoras están muy juntas?

Correcto. Ya hubo un intento de intimidación de parte de una chica (que, dicho sea de paso, está sentada en la computadora que ocupo normalmente -yo tuve que sentarme a un lado-) llamándome chismosito en una conversación un un amigo suyo por Eme Ese Ene. Desde luego, hoy no dormiré de la preocupación.

Y como no voy a dormir, mañana llegaré mas temprano para ver si ahora si me puedo sentar en mi computadora y evitarme problemas (o personas cuya plática es tan confidencial que no puedo voltear a verlas, aunque no les ponga atención o no me interese que escriben).


Oyendo: Thom Yorke - Analyse



Aunque usted no lo crea

Voy de acuerdo. La Ciudad de México es grande, es superpoblada, está contaminada... pero sigue siendo bella.

Ya no es La región más transparente del aire, como dijera Alfonso Reyes, pero conserva mucho de su belleza, aunque la ha modificado. Sigue siendo La ciudad de los palacios, sigue teniendo espacios tranquilos e íntimos y, aunque sea un tipo diferente de belleza, la gran Ciudá capital es preciosa urbanamente (si es que la palabra existe) unas veces como ciudad colonial, otras como metrópoli moderna, algunas más como barrios tradicionales y también como residenciales y plazas y parques.

Para no hacérselas cansada, quien tenga oportunidad, súbase al segundo piso del Periférico, desde San Antonio hasta San Jerónimo, y voltee para ambos lados.

Se ven extensiones enormes de bosque (si señores: bosque en la ciudad), colonias muy elegantes, otras más modestas, edificios enormes y muy modernos, puntas de iglesias, pueblos a lo lejos, montañas verdes todavía más lejos y en general, una cosa padrísima que, de no ser por esos pequeños espacios, creeríamos perdida ya.

Y si se suben por ahí de las 5 o 6 de la tarde, que empieza a oscurecer, pueden ver algunas lucecitas ya prendidas, el cielo naranja, las nubes rosas... un atardecer maravilloso que le da un carácter romántico a la ciudad.

Made in Chilangolandia.


Oyendo: La oreja de Van Gogh - Dulce Locura



Ni en el hospital se porta bien

Mi mamá está en el hospital. No, ya no es nada de cuidado aunque si nos dió un gran susto.

La cosa es que ni en el hospital se está quieta. Osea, no. Como no se podía parar para nada, le pusieron un pañal, y cada vez que había que cambiarla, las enfermeras salían pendejeadas, y con, mínimo, un 'no me esten chingando' o un 'ya déjenme en paz'. Se quitó varias veces el aparato sensor del dedo, ya se quería parar a fumarse un cigarro varias veces, no quería contestar cuando la doctora le preguntaba... toda una joyita. Mi mamá siempre ha sido una finísima persona.

Pero la mejor fue la que pasó ayer. Todavía bajo el efecto de cierta medicina, hubo éste dialoguito entre mi mamá y mi papá. Repito, mi mamá estaba sedada y en una cama de hospital:


- Oye Toño, ¿qué vas a hacer hoy como a las 4?

- Nada mami, ¿qué quieres hacer?

- (mi mamá piensa un momento) ...Pues niños.


Todas las enfermeras se echaron a reír, mi papá se puso rojo y mi mamá se enojó por que no le contestaron.

Fenomenal el asunto.



Oyendo: Madonna - Vogue