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Mostrando las entradas de agosto, 2007

Un beso y una cachetada

El sábado pasado festejamos el cumpleaños de la hermana de Jacobo, uno de mis amigos más queridos. fue en un bar de Insurgentes y entre los invitados Jacobo llevó a un amigo del trabajo, que a su vez llevó a un amigo suyo.

Este amigo del amigo de mi amigo (parece de comercial) me gustó un poco, pero al mismo tiempo (cosa rara) me parecía familiar, pero no sabía por qué.
Ojos café claro profundo y penetrantes pero melancólicos, actitud misteriosa y muy reservada, nariz grande y boca de pato (de las que me gustan), manos grandes y protectoras...era, era...

...era muy parecido a Hugo, mi primer ex. Hugo, ése que hizo mutis por la izquierda de una forma rarísima y cruel para alguien que decía estar enamorado de mi.

El cómo, cuando y dónde ya lo discutí en otra ocasión (creo) en Oishiisama y no vale la pena volverlo a hacer. Lo que sí es que en el bar, con éste chico al lado, después de una semana pesadita, una pelea con Carlos (si... otra), "Te quedó grande la yegua", "Antologí…

La importancia de ver pa fuera

Estoy casi en las nubes. Salí del proyecto Ringu, en el equipo de trabajo del proyecto está Liz, mi antigua jefa y ya nos conocemos, nos llevamos bien todos en el equipo, voy a estar programando (que me gusta bastante) aunque no se mucho (y entonces voy a aprender), estoy en las oficinas de Xola que me quedan a una hora de la casa y a 15 minutos del ensayo, tengo un lugar propio y privado para mí... todo muy padre. Pero no hay ventanas.

Este cuartito (por que sí es un cuartito) está exactamente a la mitad del edificio, entre tres salas más grandes que sí dan a la calle y las escaleras; entonces además de los muebles y los gabinetes que hay de un lado de la sala sólo hay paredes blancas. Sólo hay UN cuadro que da la nota de color, y en la pared de enfrente hay un rotafolio con anotaciones en rojo. Ah, y la puerta color madera. Tanto blanco es energetizante, pero demasiado tenso. Entre la pantalla y las paredes acaba uno muy semaforeado.

Pero no es ése el punto. Yo desde siempre he sido e…