Carta abierta contra el movimiento "uno+una"

Un poco de contexto...
uno+una es un movimiento nacional con una página en internet en pro del matrimonio heterosexual y en contra del matrimonio y adopción de homosexuales.

Si no se les han puesto los pelos de punta aún, dense una vuelta por la página. Vamos, vamos.

Si no se pueden meter les doy, a modo de abstract, la misión de la página:

Este movimiento ciudadano se pronuncia en contra de toda forma de discriminación. El estado debe garantizar la igualdad de derechos a todo mexicano. Nuestro movimiento no se opone a que las distintas formas de unión tengan una figura jurídica en la que se sienta protegido. Nuestro movimiento solo pide que el matrimonio sea respetado como la union de un hombre y una mujer y no se pase por encima de los derechos de la parejas heterosexuales y de la niñez mexicana.

Ya estamos mal cuando en un mismo párrafo se dice "no a la discriminación" y "que se respete el matrimonio sólo como heterosexual". Pero lo mejor viene cuando muestran artículos donde dice que "el 75% de la población del DF no aprueba la adopción homosexual". No se si te hayan preguntado, amigo lector, pero a mí ni a ninguno de mis conocidos (que yo sepa) les aplicaron ninguna encuesta y varios de mis amigos votamos por el "sí" en la encuesta que organizó el PAN acerca del tema.

Quería aventar el monitor por allá cuando empecé a leer la página, pero me tranquilicé y decidí ponerles algo de comentario. No hay manera de dejar comentarios en la página.

Gil, que ya había mandado un correo a la página, me pasó la dirección de contacto que encontró quién sabe cómo. Y decidí mandarles una carta que ahora hago pública para que ustedes den su opinión al respecto:


Buenas noches,

Me gustaria hacer algunos comentarios a su página:

Según la descripción que se encuentra en el pie, el objetivo de su movimiento es

"Este movimiento ciudadano se pronuncia en contra de toda forma de discriminación. El estado debe garantizar la igualdad de derechos a todo mexicano"

No me da la impresión de que su página esté respetando este ideal: Organizar un movimiento en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo y las adopciones de matrimonios entre dos personas del mismo sexo es estar discriminando a este tipo de relaciones. Si el Estado Mexicano debe garantizar la igualdad de derechos a todos, ¿no es ir en contra del Estado manifestarse en contra de la igualdad en el derecho de formar una familia, fuera del matrimonio heterosexual? Esto, además de censurar a los matrimonios homosexuales, censura a los hijos de padres divorciados, padres/madres solteros/as o a las parejas en unión libre; un gran porcentaje de la población que son ciudadanos de ley, trabajadores y respetuosos de las instituciones. Es una gran cantidad de gente que no están considerando en su definición cerrada de 'matrimonio'.

Después, en el mismo párrafo más abajo se describe:

"Nuestro movimiento solo pide que el matrimonio sea respetado como la union de un hombre y una mujer y no se pase por encima de los derechos de la parejas heterosexuales y de la niñez mexicana."

Nadie, hasta donde sé, está pasando por encima de tales derechos: El matrimonio 'conviencional' (por llamarlo de alguna manera) no está siendo afectado ni en definición ni en estatus jurídico: No va a desaparecer ni a ser obsoleto, pues. De la misma manera, la niñez mexicana entera no pasará a ser parte de familias homoparentales, simplemente se garantiza el derecho (una vez más) de un porcentaje de la población que quiere y está preparado a criar a un hijo o varios.

No conozco ningún estudio que diga que un niño criado en una familia homoparental sea, por norma, homosexual o distinto en su desarrollo en sociedad. Sin embargo, la cercanía con hijos de padres gays viviendo con sus parejas me dice que hijos de personas homosexuales son personas con un desarrollo mental, espiritual, emocional y social igual al de cualquier hijo de una familia 'convencional'. Y en verdad prefiero ver a un niño en una familia de dos padres o dos madres a un niño en una familia con un padre homosexual reprimido y torturado por su condición de "padre heterosexual casado" (con lo cual también estoy familiarizado).

Un comentario más. En el articulo "Paises que han reconocido al matrimonio de uno + una" mencionan dos países que, deben reconocer, están a favor del matrimonio homosexual: Estados Unidos (no todos los estados reconocen el matrimonio homosexual, pero al menos cinco estados lo hacen) y Argentina (donde recientemente se celebró la primera boda homosexual en Latinoamérica. ¿De dónde se obtuvo la información de que se ratificó el matrimonio heterosexual?).
Es cierto, muchos países no está permitido (incluso está penado) pero otros países tienen completamente legalizada la unión civil y/o matrimonio homosexual: Bélgica, Holanda, España, Canadá, Noruega, Australia o Sudáfrica, por ejemplo. Y más países se están sumando: Portugal, Eslovenia o Islandia. ¿Estamos seguros que el "gran retroceso" que describen en su página no es reglamentar en contra del matrimonio y adopción homosexual? No sólo por seguir el ejemplo de otros países, si no por que estos otros países están reconociendo la igualdad de derechos entre sectores distintos de la población.

Me gusta pensar que este caso se parece a otro donde la Iglesia católica también protestó y hubo movilizaciones en contra: El del uso del pantalón por las mujeres. Mi madre nos contaba que al principio, la gente la veía con desprecio y curiosidad y los padres le murmuraban la bendición a sus espaldas, pues era pecado. Ahora, ¿quién ve feo a una mujer con pantalón? ¿Quién protesta al respecto?

Una idea novedosa siempre es polémica, pero no es necesariamente 'pecaminosa' ni 'equivocada'. Nadie está reescribiendo el estatus actual de la familia, sólo se están incluyendo a personas que hemos esperado por una igualdad completa en términos sociales y jurídicos.

Para cerrar, debo decir que no me queda claro de dónde se tomó la información del 75% de gente en contra. El 100% de mis conocidos (familia, amigos, compañeros de trabajo y de clase) están a favor y estoy casi seguro que dentro de mis amigos y familia el 100% de sus conocidos también lo están. Quizá su muestra demográfica no sea representativa o está sesgada o, esperemos que no, los datos están alterados.

Sin embargo, les deseo suerte en el movimiento. No veo muchas personas integradas a el, pero de cualquier manera en este país la libertad de expresión permite que todos digamos nuestras opiniones sin el más mínimo temor a ser rechazados.

Quedando de ustedes y mandándoles un afectuoso saludo,
Antonio Pérez



Por cierto, si quieren mandarles correo, su dirección de contacto es ciudadanos@unomasuna.mx


Comenten, por vida de Dios. Que se oigan esas voces de descontento con un movimiento purista y retrógrada.


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Oyendo: Final Fantasy VII - Jenova Battle (Además de puto, freak)



Océano y Mar

Hace muchos, muchos años, cuando las cosas sólo tenían un nombre, vivía en una villita a un lado del Océano una joven.

La joven se llamaba Mar y dicen que era preciosa: de ojos del color del lirio fresco y pelo del color de la noche; decían incluso que una mirada de sus ojos de palmera joven podía calmar al Oceáno, que por entonces no era como lo conocemos hoy.

El Océano, que por entonces sólo era de un azul intenso, era violento y celoso de los hombres. Todo dentro de él lo tenía identificado, de modo que no le gustaba que las cosas tuvieran un nombre, y los hombres se lo ponían a todo. Sin embargo sabía que los hombres eran débiles e hizo un trato con ellos: En ciertos momentos, se calmaba y dejaba que algunos de los hombres tomaran unas pocas de sus cosas para que hicieran su comida, sus redes y tuvieran, al final, una vida cómoda. A cambio, los hombres no nombraban nada de lo que sacaran del Océano. Así era y así había sido desde que los viejos recordaban.

Así pasaba el tiempo en aquella villa, todos en comunión y respeto. Mar seguía siendo una joven preciosa y sus ojos aún intimidaban al Océano de vez en cuando. Los hombres lo sabían y todo marchaba bien.

Pero resultó que uno de los hijos favoritos del Océano sintió curiosidad de los hombres, y en un descuido de su padre, cuando todo estaba en calma, se acercó a unos de los barcos y los hombres, que no lo habían visto nunca, lo sacaron del agua para llevárselo. El Océano se dio cuenta en el último momento y ya no pudo hacer nada para evitarlo, pero se puso furioso a tal grado que se empezó a mover con tanta fuerza que el barco apenas se veía.

La gente en la orilla estaba aterrorizada, y alguien le gritó a Mar para que pudiera ir a calmar al Océano. Ella salió corriendo a la orilla a clavar su mirada verde y a soltar de gritos para que el Océano cediera, pero él estaba tan ciego por la furia que no notaba su presencia.

Impotente, Mar cerró sus ojos, respiró fuerte y, ondeando su cabellera del color de la noche, con paso ligero, se fue desnudando y metiéndose en el Océano sin miedo pero sin prisa. La gente le gritaba, pero el Océano gritaba más fuerte y no se oía nada más que su bravura.

Y cuando de Mar ya no se veía ni la punta de la cabeza y todo parecía perdido, sucedió el milagro: el Océano, que por entonces sólo era de un azul intenso, se fue tornando verde cerca de la orilla, y sus gritos y lamentos cedieron hasta que estuvo en completa calma. Despacito, los hombres regresaron a la orilla con lo que habían conseguido del Océano, que seguía manso, ante la mirada incrédula de la gente de la villa, pero de Mar ya nada se supo.

Dicen los viejos, que mucho de eso saben, que dormida en el fondo del Océano está Mar, que desde entonces son uno y lo mismo para recordárselo a cada momento. Y en su honor, los hombres llamaron al hijo predilecto del Océano marlin, empezando entonces la costumbre de nombrar las cosas que vienen del mar.

Dicen, nomás dicen, que el mar de vez en cuando manda a sus demás hijos, los marlines, a saltar por encima del agua para buscar a su hermano perdido. Y los hombres, que ya olvidaron sus promesas, los pescan sin saber que ellos sólo buscan a uno de su misma especie para regresarlo a donde pertenece.

Quizá cuando el marlin original regrese, también lo haga Mar, con su cabello negro como la noche y sus ojos de lirio fresco.


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Empezamos bien el año: tenía mucho (haciendo cuentas, como 4 años) que no escribía un cuento. Esto fue cocinado en Barra de Coyuca, cerca de Acapulco, donde el mar es de dos colores y a 50 metros hay una laguna. Ojalá les guste tanto como a mí y comenten algo.

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Oyendo: Enjambre - Suspira