Tips para hacer la computadora menos lenta

Muchas veces, desde que iba por ahí de la mitad de la carrera, me han dado a revisar computadoras de amigos, familiares y conocidos, y la mayor parte de todas ellas fue por que:

  • la computadora está lenta
  • esta cochinada se traba
  • es que no me deja conectarme a internet
  • Es que me conecto a internet pero se hace lenta y se traba

¿Les suena conocido?

Al principio de verdad seguía el protocolo que nos marcan en la escuela: Revisar desde los circuitos, las conexiones, el disco duro físico, etc. e ir subiendo niveles hasta llegar al software, pero con el tiempo y la experiencia, fui sabiendo que, sobre todo de personas no relacionadas con computación, la lentitud de las PCs tiene que ver con dos cosas muy simples: No borran sus cookies y sus archivos temporales, y se meten a cualquier página sin precaución.

De veras gente, si se insiste tanto en que se metan con precaución a páginas que no conozcan no es por estar chupando la alegría, tiene su razón de ser: La mayor parte de ésas páginas contienen programas nocivos para las compus, que pueden ser virus o unas cosas llamadas en conjunto malware.

El malware se trata de archivos que tienen por único objetivo hacerle la vida difícil a uno de varias maneras: Espiando nuestros hábitos de navegación en internet (el spyware), inundándonos con avisos de compras o de paginitas de smileys (adware), o mandando y recibiendo información de internet, haciendo nuestra conexión lenta (robots o troyanos), por ejemplo. Nada bonito, ni nada que queramos tener en nuestras computadoras jodiéndonos cada 5 minutos, como sabrán las personas que lo han sufrido.

Lo que hago ahora, cada vez que me dicen que una computadora está lenta y que por favor la salve de morir de un infarto al procesador, es seguir el protocolo que pongo a su disposición para que lo hagan ustedes DE VEZ EN CUANDO (al menos una vez por mes):

  • Vaciar la papelera de reciclaje
  • Borrar los archivos temporales, las cookies y las direcciones de internet

(Click derecho en el icono de internet - Propiedades - Borrar historial/Eliminar cookies/Eliminar temporales)

  • Liberar espacio en disco (para los archivos que sobren por ahí)

(Mi PC - Click derecho en la unidad C - Propiedades - Liberar espacio en disco)

  • Desinstalar cualquier cosa que no esté relacionada con el uso de la computadora (como la barra de Google o la de MyWebSearch que, nunca falla, 'quién sabe cómo llegó ahí').
  • Checar los procesos que se están ejecutando con una herramienta llamada Hijack this, que le saca una foto a TODOS los procesos que tiene el registro y el admin. de tareas, y donde uno puede eliminar líneas del registro, archivos ejecutables y cualquier cosa colada en nuestra PC (recomiendo mucha cautela en su uso, uno puede eliminar una línea de registro útil o importante del Windows si no se sabe lo que se está haciendo).
  • Revisar la computadora para limpiarla de malware con los siguientes tres programas gratuitos encontrados en internet: Spybot search and destroy, Ad-aware SE personal, y Ewido.
  • Pasarle un antivirus completamente actualizado a la computadora para que detecte los virus que pueden quedar pululando por ahí.

Usualmente con estos pasos es suficiente para que la computadora regrese a la normalidad (una computadora me llegó a marcar casi MIL malware y como 15 virus), pero si no queda con esto, contacten a su computólogo de confianza.

Ojalá los tips de hoy les sivan en problemas que puedan tener con su computadora en algún momento. Las herramientas están a la mano, son gratuitas, y no muy difíciles de usar, así que no tienen excusa.

Sigan leyendo el blog, y a lo mejor después pondré más tips. Mientras tanto, cuídense mucho.


Oyendo: Faye Wong - Hong Dou (Red bean)



Newton en domingo

¿Han oido de la Tercera Ley de Newton?

"A toda acción corresponde una reacción, de igual magnitud y en dirección opuesta"

En palabras simples, para una fuerza positiva de, digamos, 10, debe haber una acción negativa de -10 para lograr el equilibrio.

Pocas veces me había tocado presenciar las verdades de esa ley como el domingo pasado. Tuve una función a las 12 del día, para la cual no tuve ningún problema: El tráfico tranquilo, el chico con el que me fuí (que sabía cómo llegar al teatro) normalmente es muy impuntual y hoy llegó temprano, encontramos estacionamiento a la primera en pleno Tlatelolco (una zona de la Ciudad de México MUY densamente poblada), y lo mejor, bailamos estupendamente bien: parejitos, con fuerza, con proyección... de 10 el asunto.

Incluso, de tan bonito, nos llamaron para otros dos proyectotes antes de acabar el año, y uno más para finales del próximo. Las maestras no cabían de emoción y de orgullo, y todos nosotros estábamos felices de haber impactado a todo mundo, incluídos nosotros mismos.

La cosa es que tanta buena energía no es gratuita. Desde el momento en que pisé me casa de regreso, todo funcionó mal. Mi mamá enferma, mi hermano de malas y discutendo con mi papá, Carlos con alguna bronca existencial en la que, tratando de evitar involucrarnos a tres amigos, nos metió hasta el fondo (así de complicado como se oye), caray, hasta la gata estaba alterada: parece que me quise suicidar por las marcas de las garras en la muñeca.

Y por si eso fuera poco, la salida que teníamos programada en familia se vio opacada por las broncas que Arturo y mi mamá solitos hacen, deshacen, dejan crecer y luego no quieren reconocer y delegan en otros. Mi papá y yo decidimos salir y dejar que Arturo se gastara el hígado (era él o nosotros), pero a la mera hora le remordió el corazón y nos pidió esperarlo "5 minutos" que se conviertieron en 20 (en los que se metió a bañar, escogió su ropa, se vistió, se peinó, cerró el messenger y le mandó un mensaje a la novia).

Escogimos el cine, y ¿por qué no?, la función que queríamos ver estaba hasta muy tarde y decidimos ver otra película.

Efectos secundarios es una película mexicana que habla de algo más que cumplir 30 y vivir para contarlo. Habla de lo diferente que podemos llegar a ser de lo que queríamos en verdad, de los sueños rotos, de las promesas olvidadas, de correr y correr y ver que no salimos del mismo lugar. Pero también de la necedad y necesidad por salir del hoyo y de los sueños escondidos, ésos que nos pueden dar el empujón para saltar fuera pero que por ser contrarios a lo que somos ahora no podemos (o no queremos) realizar.

La película la viví muy de cerca. Hay cosas que me han pasado muy similares, otras que no, pero al final, salí con la intención de hacer las paces con el día, y con todo lo que había pasado.

Y sí, encontré mi equilibrio.

Un día muy complicado, de emociones muy contradictorias, pero así son las leyes de la naturaleza: Como relojito suizo.

Sigo alterado, por cierto. Algunas de las cosas negativas no se han ido.



Oyendo: Pauline en la playa - Aire (Del disco tributo a Mecano)



Confesión a las 5 am

Acabo de tener una pesadilla.

Bueno, de hecho la tuve hace como una hora, pero no he podido volver a dormir.

Soñé que además de estar en un embotellamiento brutal porque a un camión se le había ocurrido llevarse un puente, cuando me metía a una gasolinera, daba una vuelta muy cerrada y me llevaba de corbata al hijo de unos señores de los que venden pepitas en carretilla. Me desperté cuando me bajé del coche y vi sangre.

En estas ocasiones uno no quiere más que hablar con alguien que le diga que eso no fue real, y por fortuna mi papá salió de su cuarto hace como 20 minutos y platiqué como 2 con él. No me dijo nada pero tener a alguien cerca ya es reconfortante. De cualquier modo, no me quiero volver a dormir (no es que tenga mucho sueño, de cualquier modo) así que entré para venir a escribir esto, y descargar la conciencia. No esperaba encontrarme a nadie conectado a ésta hora pero igual tengo el messenger prendido, nunca falta el desvelado...

Llevo días estando como en la luna, donde ni yo mismo se que tengo y si me preguntan seriamente que pasó ayer, no me puedo acordar. Recuerdo lo importante: Que quedé con unos amigos de ir a jugar a casa de una chica, que una de mis amigas y su hermano nos quedaron mal, que hablé largo con Carlos y que tuve un ensayo de emergencia porque el domingo hay función. Pero si me preguntan que me dijo textualmente Carlos o cómo llegué a casa de mi amiga, no lo recuerdo. Nunca me había fallado tan duro la memoria y aunque hago un esfuerzo, de verdad desde hace como una semana que los días se me van en blanco.

Espero que esto de la pesadilla sea como la manera de ir desquitando toda esta tensión (si, es tensión) y de aquí en adelante las cosas vayan retomando su curso. De lo contrario, lo más probable es que me esté volviendo (más) loco.

Y como Dios aprieta pero no ahorca, Harumy se acaba de conectar fugazmente (¡lo sabíaaa!) y hablé con ella otros dos minutos.

Ojalá esto vaya mejorando. No, no, cambiemos: Ojalá esto mejore rápido.



Oyendo: La tele y el winamp (¿Queee? ¿Nunca han tenido una pesadilla?)



Pero eso me pasa por no poder decir que no

Yo no tenía muchas ganas de ir.

Vaya, en la foto del messenger se veía buenón y todo, pero él tomó la salida a tomar un café como primera cita y yo, la verdad, como una oportunidad para no estar en mi casa.

Pero como mi amigo José Luis me dijo desde que me pidió que aceptara a Gerry en el EmeEseEne que lo conociera, que lo tratara y no me adelantara a las cosas, entonces acepté como una oportunidad de conocer a gente nueva.

Llegué al café 5 minutos antes de la hora prevista, y él llegó 20 minutos después y aunque pasó enfrente de mí, no me reconoció: desde ahí la cosa pintaba mal.

Y para colmo, ése Gerry no concordaba mucho con el que se veía en foto: en vivo está FLACO, no con toda la carne que mi cochina mente imaginaba que tenía. Los ojos muy grandotes y las pestañotas largas se veían desproporcionados para la cara chupada y la nariz recién operada, y a pesar de ser 8 cm. más alto que yo, no lo parece. Eso sí, es más peludo en vivo que en la foto.

Se siguió de largo y tuve que ir a alcanzarlo. Ni siquiera se disculpó por llegar tarde (aunque después me dijo que él siempre es puntual, "pero como todo mundo llega tarde, ésta vez lo hice") y pasamos al café. Con todo y el frío que hacía, él pidió un té helado, yo un moka, y nos dispusimos a platicar largo y tendido. O al menos eso pretendía, pero él se la pasó hablando de sus novios: Que duró tres semanas con uno que lo botó por que EL TAMAÑO SI IMPORTA (¡verídico!), que un novio antes le entraba a la mota y por eso tronaron, y uno más antes lo humillaba y lo trataba como al gato, pero no tronaron por eso, si no por que él se fue a vivir a Pachuca. Y hoy amaneció con un especial odio por los tres.

Mientras tanto, entre línea y línea me dirigía la mirada # 24 y una insinuación, o un comentario con doble intención. La verdad es que yo me hice muy pato para no responderle, pues iba en ánimo jodón y a cada comentario que hacía se me ocurría una manera de regresárselo o de cargarle pila, pero no iba por ahí la cosa. Dirían por ahí, no intento quemar todos mis cartuchos en una sola vez.

Pero me estaba aburriendo. Hablaba y hablaba y yo no tenía algo que realmente me causara inquietud por saber o por platicarle. Ocasionalmente le decía algún comentario (sobre todo relacionado al odio contra el ex que lo hizo mierda) pero nada de profundidad.

Planeaba mi graciosa huida y entonces el milagro sucedió: Una amiga de la secundaria estaba sentada a un lado de nosotros, y nos vimos sin querer. Ella se paró a saludarme y además de que me dio mucho gusto verla, me hizo el favor de cortarle el ritmo a Gerry, que empezó a sentirse mal de la garganta (después de hora y media de hablar y un té helado a las 9 de la noche de un día lluvioso, quién no). No aprovechar todas esas oportunidades sería pecado y le dije que había quedado de estar temprano en mi casa (cosa cierta) y que si el se sentía mal, lo mejor era que nos fuéramos (que también era cierta, pero fue realmente una gran excusa). Salimos del café y como los dos vivimos relativamente cerca, nos fuimos caminando hasta donde cada quien tomaba su rumbo, y nos despedimos. Él pretendía que yo llegara a conectarme para "seguir platicando" pero yo estaba seguro de que mi hermano iba a utilizar internet para cuando yo llegara a la casa (además ya me tenía harto), así que lo dejamos para otro día.

De ese modo, terminó la nochecita del miércoles y yo me quedé muy convencido de dos cosas: De que por algo no tengo novio, y de que mi caso no está tan mal.

Hay peores, y muy peores, que el mío.

Saludos.


Oyendo: Guillotina - Pierdo el aire



Youkoso - Bienvenidos (again)

Renovarse o morir.

Se escucha esa frase por todos lados, pero realmente pocas veces le prestamos atención, hasta que estamos tan sumidos en cosas viejas y estancadas que no se vuelve un consejo, sino una orden.

Músculo que no se usa, se atrofia. Cerebro que no se fuerza un poquito más cada vez, se va haciendo flojo y perdiendo sus capacidades. Energía que no fluye, se estanca y no nos deja movernos hacia ningún lugar.

Por eso, seguramente, estos días han sido días de muchos cambios para mí. Si me he de enfrentar a una responsabilidad tan grande como es ya empezar a trabajar de manera formal, no podía hacerlo con una actitud mental y física como la había estado teniendo.

Eeeentonces, viene la renovación que no es opcional, sino menester: asimilo poco a poco a Carlos sin obsesionarme, me corté el cabello y me quité la barba, estoy conociendo gente nueva (y perspectivas nuevas de la vida), mi guardarropa se va llenando poco a poco de camisas, y me voy a echar encima la responsabilidad de pensar en posts nuevos para este blog después de un buen rato de no escribir en Oishiisama (que dicho sea de paso, es un proyecto ya muerto, pero que no se si conservar o no) .

Me va a costar trabajo (estoy muy oxidado y ésa nimiedad de la coherencia no se me dió en este primer post) pero lo iremos sacando.

Por lo pronto, estoy estructurando un post acerca de lo que pasó el domingo pasado con mi prima y su novio francés, en la presentación oficial ante la familia.

No saben qué divertido...


Saludos.


Oyendo: Alan Parsons Project - Eye in the sky