Ni en el hospital se porta bien

Mi mamá está en el hospital. No, ya no es nada de cuidado aunque si nos dió un gran susto.

La cosa es que ni en el hospital se está quieta. Osea, no. Como no se podía parar para nada, le pusieron un pañal, y cada vez que había que cambiarla, las enfermeras salían pendejeadas, y con, mínimo, un 'no me esten chingando' o un 'ya déjenme en paz'. Se quitó varias veces el aparato sensor del dedo, ya se quería parar a fumarse un cigarro varias veces, no quería contestar cuando la doctora le preguntaba... toda una joyita. Mi mamá siempre ha sido una finísima persona.

Pero la mejor fue la que pasó ayer. Todavía bajo el efecto de cierta medicina, hubo éste dialoguito entre mi mamá y mi papá. Repito, mi mamá estaba sedada y en una cama de hospital:


- Oye Toño, ¿qué vas a hacer hoy como a las 4?

- Nada mami, ¿qué quieres hacer?

- (mi mamá piensa un momento) ...Pues niños.


Todas las enfermeras se echaron a reír, mi papá se puso rojo y mi mamá se enojó por que no le contestaron.

Fenomenal el asunto.



Oyendo: Madonna - Vogue



1 comentarios:

One Man Guy dijo...

Tu mamá me agrada!!!

Felicidades al esposo!!!!