Ir al contenido principal

Toño contra los empleados malditos

Lo confieso con pudor: Me imponen los dependientes de las tiendas de ropa.

El domingo pasado fuimos mi familia y yo a comprarme un traje pues éste mes tenemos dos graduaciones -la primera es de Carlos y ellos, y la segunda de mi tía- y quería comprarme algo más moderno que lo que tengo. Además, ya entrados en gastos (literalmente), fuimos a comprar unas playeras y a buscar una sudadera.

Desafortunadamente, yo siempre he sido muy independiente para todo, y comprar ropa no es la excepción. Me choca que la gente esté encima de mí viéndome decidir algo o ayudándome a ver que me gusta; prefiero yo ir a perseguir a los empleados para preguntar sobre una talla de un modelo específico pero no joderles la tarde pues para escoger ropa que me guste y se me vea bien soy una persona súper especial.

Pero parece que los dependientes están entrenados específicamente para acosar a los clientes que se vean más solitos. Y yo usualmente soy uno de esos. Por un lado los entiendo: como ellos reciben comisión por cada prenda que ayuden a vender, están siempre a la caza de clientes para perseguir, pero tener a alguien atrás de ti persiguiéndote para bajarte modelitos que le gusten a el y que te acompañen al probador para preguntarte si te gustó antes de que siquiera te veas en el espejo, es demasiado para mí.

Por eso trato de evitarlos cuando me es posible, por que si no, caigo en su red de consumismo y me pruebo todo. Hasta he llegado a comprar algo que me ofrecen (que me gusta, obviamente) sólo para no hacerles la mala obra de probarme varias cosas y regresárselas todas después del tiempo que gastaron atrás de mí y no se llevan su tajada. Por que se enojan, ¿eh? Ya se me han quedado viendo con una cara muy fea después de que les echo en la mano 4 o 5 prendas distintas y ninguna me conveció.

Así que ahora cada vez que veo a un empleado en una tienda de ropa no soy descortés, pero trato de despacharlos lo más rápido posible para poder seguir viendo en sagrada paz las playeras, las chamarras, los pantalones, las sudaderas y las camisas.

Y funciona. En Suburbia no me encontré con nadie y salí, yo solito, con dos playeras y una chamarra que me gustaron un montón y nadie, NADIE, me ayudó a decidirlo.

Por cierto, mi traje está muy padre, pero no era precisamente del color que tenía en mente.


---
Oyendo: Muse - Assassin

Comentarios

kaihoukan dijo…
Y la foto del traje???... que color es?? que color tenias en mente?? por que lo compraste finalmente??

mmmm....
One Man Guy dijo…
A mi no me molesta que me ayuden, pero tampoco me gusta mucho que esten sobre mì, asì que lo que hago cuando llegan conmigo es decir con una sonrisa:

"Por el momento estoy viendo, pero puedes darme tu nombre??"

Asì saben que los voy a buscar si se me ofrece algo.
Y de hecho, siempre que necesito algo busco a ESE empleado y lo llamo por su nombre.

---

Nice one, by the way!

Entradas más populares de este blog

Como sacar tu pasaporte en el DF (drama incluído)

Disclaimer (o lo que es lo mismo, "zafo"): 


Esta fue mi pura experiencia haciendo el trámite y no estoy afiliado ni comprometido ni amenazado por la S.R.E. 


Que conste que esto que relato solo aplica, hasta donde se, cuando vas a hacer el trámite directamente al edificio de Tlatelolco en el D.F., que es el mero mero de la expedición de los pasaportes.  El único fin de esta crónica es ayudar a los que van a hacer el trámite de primera vez (y si cabe, de renovaciones) para que no lleguen en la lela y a la aventura como me pasó a mí.


Advertidos todos.

---

Edición (octubre 2015)
Me da un montón de gusto que mi drama evite dramas en la hora de la verdá, pero también me da mucha pena que revisando los otros mensajes de Facebook descubro que alguien me mandó un mensaje al respecto de este post... hace dos años >_<

Para evitarnos problemas, ya sea que dejen un comentario acá abajo (me llegan las notificaciones al correo) o directamente me manden un correo, que está aquí a un lado -s…

La triste historia de Toño y su visa desalmada

Bueno,
Después de mucho tiempo, ahora sí tuve chance de escribir la parte del trámite de la visa.   El por qué anduve tan falto de tiempo es cosa de otro post. Mientras, aquí les voy:
Disclaimer (de nuevo):
Esta es mi experiencia al hacer el trámite de la visa de turista para Estados Unidos. Ni garantiza que el trámite es siempre así, ni que por que yo lo haya dicho así tiene que ser. De preferencia llévense todos los documentos probatorios que puedan, es más fácil cargar dos kilos de papel que darse de topes en la pared por que faltó un documento.
De la misma manera, no estoy afiliado, comprometido, amenazado, subsidiado, respaldado, advertido ni nada de eso por la Embajada de Estados Unidos de América en México. Este texto es simplemente para dar a conocer mi experiencia con el trámite y para servir un poco de guía para quien va a hacer su trámite por primera vez. 
No se vale decir "a mí nadie me dijo".
---
Parte I: Online [Ojo: Esta parte es más bien una guía y es un poco larga. …

Tokio - primera visita... parte dos

Les mentí ligeramente. Hasta principios de diciembre estuve como ropa interior de vendedora de caricias, pero en todo caso el año nuevo pegó con tubo y hasta ahora tengo chance de escribir. Sus Mercedes disimulen.

Hablemos de los siguientes dos días de este viaje a Tokio un poco más rápido o se nos va la vida aquí. Trataré de ser conciso pero lo más explicativo posible.

---

El día dos lo empezamos muy muy temprano. Como a las 5:30 de la mañana. La razón es que la organizadora del viaje quería conocer el mercado de Tsukiji (築地), que es el mercado de comida del mar más grande de Japón.

Nos "metimos a bañar" en un ofuro (お風呂) público. Es decir, un baño público sin divisiones, lo que permite hacer una comparación bastante decente entre Japón y Latinoamérica, if you catch my drift. Aquí una parte del grupo nos falló: el gordito no quería que viéramos toda su exuberancia en el ofuro, otro chico traía su propia agenda, y una chica simplemente dijo que no; de modo que seis de la mañan…