Día japonés

Parte 1: Curry Party

Un amigo con el que estudio japonés puso su casa para que varios de sus compañeros de clase y otros amigos con los que se junta fuéramos a aprender a cocinar Arroz con Curry de la mano de uno de sus amigos. Básicamente, él ponía la casa, Daigo (el amigo) ponía el conocimiento y nosotros todo lo demás (ingredientes, chelas y hambre).

Así se hizo. Para no faltar a mi costumbre, llegué temprano a la cita (2:30). Contrario a la suya, David (mi amigo) iba retrasado pues había acompañado a los de su clase de japonés (Daigo incluido) a comprar todo lo necesario. Yo me creí lo de "Ya casi vamos para allá" y me subí a su cuarto a esperar a que llegaran.

Mejor llegaron otros amigos (Óscar y Lalo) que David y compañía. Para este punto yo ya me estaba durmiendo y todavía (por lo que parecía) ellos tardarían mucho más en llegar. Al final, cerca de las 4, llegaron David, Daigo, más amigos y los ingredientes... pero faltaban dos personas que necesitábamos ir a recoger a unas cuadras de casa de David. Fuimos todos, regresamos todos y, ahora sí, la mayor parte de los convocados nos dispusimos a cortar vegetales y pollo para hacer el curry bajo las órdenes de Daigo. El arroz es bastante fácil, aquí les va la receta:

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Gohan (arroz a la japonesa)

Ingredientes y utensilios:

  • Una bolsa de arroz California (consíguelo en las tiendas de comida japonesa. En el DF está Kokeshi Market o el Súper Oriental)
  • Agua (la suficiente)
  • Olla express
Preparación:
Calcúlale al arroz que necesitas... es decir, para muchos. Lávalo bien varias veces hasta que el agua esté lo suficientemente clara y échalo a la olla express. A la olla vacíale agua hasta que ésta sobrepase el arroz aproximadamente el tamaño de la primer falange de un dedo, cierra bien la olla y ponla a fuego alto. Cuando empiece a silbar, baja a fuego lento por cinco minutos y retira. Para saber si el arroz quedó bien hecho (no frito, no batido, no seco) deben verse los granos "paraditos", es decir, alineados, y debe haber un ligero olor como a agua almidonada.
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Mientras el arroz se hacía, una chica y yo cortábamos en cuadritos las zanahorias que alguien más pelaba, otros pelaban papas y cebollas, alguien lavaba las calabacitas y los hongos, Daigo y avid (creo) estaban haciendo una ensalada y todos escuchábamos (como debe ser) música en aponés mientras las chelas se acababan rápidamente.

Una vez que los vegetales estuvieron cortados también cortamos pollo en trozos grandes para que se asaran y acompañaran al plato.

El curry (del que no nos dieron receta) es básicamente una sopa de verduras a la que se le adiciona el, uh, curry en pasta hecha cuadritos (onda Cuadritos de Knorr, se consiguen en Superama), pero el asunto es que debe quedar espeso, por lo cual deben agregarse varios cuadritos de la pasta moviendo la mezcla y esperando a que se reduzca el agua para saber cuándo ha quedado en su punto. En ésos cálculos estábamos cuando Daigo se dió cuenta que compró dos paquetes de Curry en pasta y uno de curry con vegetales deshidratado... que no serviría. Y el agua se estaba reduciendo. Pensando rápidamente, David y yo nos ofrecimos a ir a comprarlo en mi coche, pero como no sabíamos cuál serviría (y para evitar volverla a regar) nos acompañó Edson, un chico al que no conocíamos pero en el coche le sacamos toda la sopa.

Llegamos a Superama y después de buscarle un ratito, apareció el pasillo de Comida japonesa. El siguiente punto en la agenda fue decidir si comprar los paquetes "mild" (osea, que no pican) o "hot" (que sí pican). A mí me preocupaba comprarlos Hot por que de verdad tenía ganas de comerlo (y mucha hambre, a las 4:45 de la tarde) y si estaba muy picante tendría que dejarlo. Al final se compraron cuatro paquetitos (dos y dos) por lo que no debería tener problema para comérmelo con mucho mucho refresco.

En las prisas por irnos (el agua del curry seguía consumiéndose y dejamos a 12 chicos en casa del anfitrión que estaba con nosotros), le dejamos los paquetes a Edson, David y yo nos subimos como rayo al coche y nos arrancamos... dejando a Edson fuera. Nos tocó en una ventana y sólo así nos dimos cuenta que dejábamos a Edson (y los paquetes de curry) por ir a las prisas.

Edson se subió, llegamos a la casa y la cocina, afortunadamente, seguía de pie. Le echamos el curry (un paquete y un paquete) y Daigo le siguió moviendo hasta que estuvo lo suficientemente espeso para poder servirlo, o nuestra hambre nos dijo que era el momento indicado.

Pasamos todos en hilerita con nuestro plato para que nos pusieran arroz, curry y pollo y el resultado se veía (y olía) lo bastante bien como para tomarle una foto. Yo pedí salsa de soya, le eché con alegría, me serví mi vasote de refresco (por si las moscas) y le dí el primer cucharazo. Con calma y con precaución, a las 5 y media de la tarde, lo olí (olía condimentado), lo vi, le soplé y... chomp.

¿Cuál picoso? Caliente si, pero picoso no, nada. ¡Estaba buenísimo! Y sobró lo suficiente como para que todos nos sirviéramos la segunda ronda (incluido un chico que llegó justo cuando estábamos sirviéndonos) y alguien incluso se llevó itacate. Todavía había chelas pero no por mucho, y la música en japonés seguía oyéndose por ahí perdida en el mar de gritos que traíamos.

Pero como nada en esta vida es gratis, llegó la parte fea del show: Hacer cuentas de la parte correspondiente a cada quién. Hubo quien se negó a pagar, habíamos los que no traíamos tanto dinero (digo, no fue mucho pero igual no traía nada) y hubo quien le hizo al prestamista; el chiste es que a jalones y estirones se juntó el dinero y todos quedamos muy satisfechos (al menos de la panza).

Llegó otro amigo de David mientras la mayor parte de los que habían comido se despedían. Sin embargo, los ocho que quedábamos teníamos otro plan adicional: una incursión hacia los bajos mundos del Karaoke.


--xXx--

Parte 2: Karaoke night

Y cuando digo "Los bajos mundos del Karaoke" lo digo en serio: Por cómo está, llegamos a la fumada conclusión de que el karaoke al que vamos (coreano, por cierto) es para lavar dinero. La mini entradita al edificio donde está el karaoke está por la calle de Londres en la Zona Rosa y no está ni siquiera anunciado. En el piso uno del edificio está la cocina del restaurante que está en la planta baja. En el piso dos, una estética coreana y un café internet, y en el piso tres, los tres cuartitos forrados de madera que componen el karaoke.

Pero que sea casi clandestino no significa que sea malo: Tienen canciones en coreano, japonés e inglés desde clásicos contemporáneos (osea, Ochentas) hasta algunas de hace seis meses (que es muy reciente para venir del otro lado del mundo).

Los cuartitos son como en las caricaturas: Son lo bastante espaciosos para que quepan 10 o 12 personas cómodamente, hay dos sillones grandes en esquina, una mesita de centro donde está el control para indicar la canción que quieres, dos carpetotas con todas las canciones y varios panderos curiosísimos que se prenden al golpearlos. Además, dos pantallotas que muestran la letra de la canción, dos micrófonos y la posibilidad de poner la ambientación con una lámpara de colores que da vueltas como de discoteca.

Regresemos al relato. Traíamos tres coches: El de Andrés (el último amigo que llegó), el de Óscar y el mío. David y Andrés se fueron juntos, Óscar y el resto de la banda en otro, y yo en el mío. Llegaron primero David y Andrés y como a los diez minutos llegué yo.

Pedimos un refresco y una chela (Eso sí, no puedes meter nada pues ahí lo venden) y en lo que revisábamos las canciones llegaron los demás, que habían ido hasta el Sanborns del Ángel a sacar dinero (cuando hay un Sanborns sobre la misma calle del karaoke). Les explicamos más o menos el funcionamiento del asunto (tecleas el código de la canción para registrarla en la cola -queue- de las canciones, cantas y te califican) y ora sí, a sacar a relucir al Farinelli escondido en todos nosotros.

A la hora, más o menos, llegaron otros dos amigos de David que, junto con él, Andrés y yo, pusimos el definitivo toque gay que necesitaba la noche de sábado en plena Zona Rosa. Por alguna razón extraña, de repente el karaoke se dividió en dos: El equipo japonés/gay y el equipo metalero, y nos dedicamos toda la noche a escoger canciones que concordaban con el perfil.

La lista de canciones (en nigún orden particular) contuvo lo siguiente:

  • Genie in a bottle - Christina Aguilera
  • Doncha - Pussycat dolls
  • Girls girls girls - Mötley Crüe
  • Music hour - Porno Graffitti
  • Colors - Utada Hikaru
  • Popstar - Hirai Ken
  • Mr. Crowley - Black Sabbath
  • Emerald sword - Rhapsody
  • Keep tryin - Utada Hikaru
  • Vanilla - Gackt
  • Gimme gimme gimme! - Abba
  • Cowboys from hell - Pantera
  • Back in black - AC/DC
  • Children of the sea - Heaven and hell
  • Hikari - Utada Hikaru
  • It's raining men - The weather girls
  • Time is running out - Muse
  • Wonderwall - Oasis
  • Sakura sake - Arashi
  • Highway star - Deep purple
  • Cum on feel the noize - Quiet riot
Las dos horas que pasamos ahí se fueron de volada y nos divertimos mucho cantando-gritando. Eran las 11 de la noche, y David, Andrés y los recién llegados se estaban poniendo de acuerdo para el antro, pero como yo tenía cosas que hacer el domingo en la mañana me fuí a mi casa y de paso le dí aventón a unos amigos; ellos sí se fueron, pero según supe se salieron temprano. Yo todavía iba tarareando lo que cantamos en el coche de regreso.

Y así pasó todo un sábado japonés, todavía con la panza llena y con la promesa de volver al karaoke en algún momento cercano.


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Oyendo: Hirai Ken - Merry go round highway



5 comentarios:

Anónimo dijo...

Busque la escena donde Scarlett Johansson canta una cancion de The Pretenders en Lost in Translation ya que asi me imagine el Karaoke pero no esta en el tubo de los videos. Damn!!!

Oiga, por que no forman un equipo de metaleros/gay, estoy en desacuerdo con esos dos bandos, no hay mas opciones! donde quedaria yo! aaagh! >=/ je!

JL

Anónimo dijo...

Pues como segui de obsesivo por un rato con lo del video, admito mi derrota y le posteo el de Bill Murray de la misma pelicula, misma atmosfera, mismos personajes dedicandose canciones y cruzando miradas. He aqui el video http://www.youtube.com/watch?v=J1UYohidXRg&feature=related
Aaaaaaaaaaa como me gusta esa pelicula.

JL

Anónimo dijo...

Wooo super, 28 de noviembre, justo mi cumpleaños, ojalá pudiera haberlo celebrado igualmente con un día japonés XD....

Saludos

Anónimo dijo...
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Toñiux dijo...
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