Ir al contenido principal

La curiosidad no mató al gato

Me pasa una cosa harto curiosa: Si deseo conocer un sitio con la suficiente fuerza (o curiosidad), tarde o temprano y de la manera más inverosímil, lo termino conociendo.

Puede ser cualquier lugar: Un café, una unidad habitacional, un estacionamiento, una heladería, un parque, una escuela... lo que sea. Pero sólo cuando en realidad el interés es demasiado, si no no funciona.

Y en realidad, funciona de una manera que me soprende, pues de las situaciones que menos espero surgen las oportunidades que me dejan conocer lugares que me intrigan.

Tomemos un ejemplo. Habia un edificio de muchos espejos y toldos que no concordaba con nada en el entorno: no tenía pinta de edificio habitacional, pero para ser una oficina estaba ciertamente muy rara, además de colocada en un lugar extraño: A un lado del metro, sobre Tlalpan. Pues bien, ahí fue mi primera entrevista de trabajo después de salir de la escuela, y después se convertiría en mi oficina durante dos años.

¿Queremos más? Siempre quise conocer el famosísimo (y aparentemente muy lejano) Laboratorio de Telmex en el que mi papá había trabajado durante años antes de cambiarse por el Hospital Ángeles, hasta que tuve que ir hasta allá a recoger unos circuitos integrados para un trabajo de la escuela que unos excompañeros de él le consiguieron, y comprobé que en realidad si es muy lejos.

¿Otro? Quería conocer la escuela de Amalia Hernández (sí sí, la del Ballet Folklórico) pero, obviamente, no hay tours para conocerla por dentro. ¿Cómo la conocí? Un maestro de ahí, mientras yo bailaba en Tlapitzcatzin, nos dejó entrar a ver la función de medio año, y además nosotros dimos otra función un día después, así que no sólo conocí el edificio por dentro, sino hasta por detrás del escenario anduve.

Uno más relacionado con danza: Centro Bancomer. Y sí, también ahí dimos una función, donde para entrar tuvimos que rodear el edificio, entrar por el frente y subir al piso 4, que está abierto y se ven los demás pisos hacia abajo, por lo que descubrimos el jardín, las oficinas, los elevadores, el comedor y hasta los baños.

¿Uno sin que la danza esté relacionada? Guadalajara, a donde me llevaron a los dos días de haber entrado al primer proyecto en el que estuve en mi anterior empresa y donde no sólo estuve trabajando, si no que además nos pasearon (recordarán la crónica detallada que ya publiqué).

El más reciente es un edificio llamado Mexico Mart, en el centro, a donde acompañé a un amigo a que su maestro le revisara la tesis, en el piso 16 (que a la sazón es el Fideicomiso del Centro Histórico).

¿Mucha coincidencia? ¿Un poderoso poder de atracción derivado de un exceso de curiosidad? Usted decida. Pero mientras, podemos imaginarnos cómo conoceré los siguientes lugares que me siguen intrigando enormemente:

  • Una cabina de cine
  • Monterrey
  • La central del Metro
  • Las instalaciones del IMER (Instituto Mexicano de la Radio)
  • Palacio Nacional (desde luego, no sólo la parte turística)
  • Un convento (sí, con monjitas dentro)
  • La cocina de un restaurante cinco estrellas
  • Paquimé (unas ruinas en Casas Grandes, Chihuahua)
  • Japón
  • Un estudio de grabación musical
  • Un set de grabación de cine/televisión (o una locación)

¿A ustedes nunca les ha pasado algo por el estilo? Coméntenlo para que el mundo se entere.


---
Oyendo: Grupo Nahucalli - El gusto guerrerense

Comentarios

お雛様 dijo…
tono esto se atribuye a la Ley de la Atraccion si bien el universo te dice tus deseos son ordenes y todo aquello en lo que concentramos nuestro pensamientos y energia es lo que atraemos a nuestra vida checate la movie de The Secret y veras por que lo digo...
Jali_vegan dijo…
chales... atraccion? bah
no lo creo, pero bueno.
Yo se como puedes conocer un estudio de grabacion.
Ahora que grabemos nuestro demo te invitoooo!
monterrey, vamonos de vacaciones.
japon... jajajapom. tenemos que ir a vagar!!!!
Sabes que te falto...
Berlín ajaja

Entradas más populares de este blog

Como sacar tu pasaporte en el DF (drama incluído)

Disclaimer (o lo que es lo mismo, "zafo"): 


Esta fue mi pura experiencia haciendo el trámite y no estoy afiliado ni comprometido ni amenazado por la S.R.E. 


Que conste que esto que relato solo aplica, hasta donde se, cuando vas a hacer el trámite directamente al edificio de Tlatelolco en el D.F., que es el mero mero de la expedición de los pasaportes.  El único fin de esta crónica es ayudar a los que van a hacer el trámite de primera vez (y si cabe, de renovaciones) para que no lleguen en la lela y a la aventura como me pasó a mí.


Advertidos todos.

---

Edición (octubre 2015)
Me da un montón de gusto que mi drama evite dramas en la hora de la verdá, pero también me da mucha pena que revisando los otros mensajes de Facebook descubro que alguien me mandó un mensaje al respecto de este post... hace dos años >_<

Para evitarnos problemas, ya sea que dejen un comentario acá abajo (me llegan las notificaciones al correo) o directamente me manden un correo, que está aquí a un lado -s…

La triste historia de Toño y su visa desalmada

Bueno,
Después de mucho tiempo, ahora sí tuve chance de escribir la parte del trámite de la visa.   El por qué anduve tan falto de tiempo es cosa de otro post. Mientras, aquí les voy:
Disclaimer (de nuevo):
Esta es mi experiencia al hacer el trámite de la visa de turista para Estados Unidos. Ni garantiza que el trámite es siempre así, ni que por que yo lo haya dicho así tiene que ser. De preferencia llévense todos los documentos probatorios que puedan, es más fácil cargar dos kilos de papel que darse de topes en la pared por que faltó un documento.
De la misma manera, no estoy afiliado, comprometido, amenazado, subsidiado, respaldado, advertido ni nada de eso por la Embajada de Estados Unidos de América en México. Este texto es simplemente para dar a conocer mi experiencia con el trámite y para servir un poco de guía para quien va a hacer su trámite por primera vez. 
No se vale decir "a mí nadie me dijo".
---
Parte I: Online [Ojo: Esta parte es más bien una guía y es un poco larga. …

Tokio - primera visita... parte dos

Les mentí ligeramente. Hasta principios de diciembre estuve como ropa interior de vendedora de caricias, pero en todo caso el año nuevo pegó con tubo y hasta ahora tengo chance de escribir. Sus Mercedes disimulen.

Hablemos de los siguientes dos días de este viaje a Tokio un poco más rápido o se nos va la vida aquí. Trataré de ser conciso pero lo más explicativo posible.

---

El día dos lo empezamos muy muy temprano. Como a las 5:30 de la mañana. La razón es que la organizadora del viaje quería conocer el mercado de Tsukiji (築地), que es el mercado de comida del mar más grande de Japón.

Nos "metimos a bañar" en un ofuro (お風呂) público. Es decir, un baño público sin divisiones, lo que permite hacer una comparación bastante decente entre Japón y Latinoamérica, if you catch my drift. Aquí una parte del grupo nos falló: el gordito no quería que viéramos toda su exuberancia en el ofuro, otro chico traía su propia agenda, y una chica simplemente dijo que no; de modo que seis de la mañan…