30 días, 30 juegos II – (3) Juego que jamás terminé

De este juego quizá los gamers más jóvenes no se acuerden. No los culpo, ni fue un exitazo ni debió serlo. Pero uno ve “RPG” y ahí va, con 15 años encima y sin reseñas en internet (apenas había portales dotcom) a ver qué ofrece el título.

Quest64 para (wait for it) N64 es un juego que cuenta una historia nunca antes oída en un videojuego: Un hijo mago que sale al rescate de su papá mago quien fue a buscar al ladrón que robó un libro mágico. Una cosa innovadora, pues.
Y no solo eso, los gráficos no son así fenomenales, aún para la época; el sistema de juego aburridón (teniendo un espacio delimitado para realizar tus acciones en las peleas, subiendo de nivel de acuerdo a tu desempeño en batalla y teniendo que juntar gemas de colores para subir de nivel mágico) y la música como de MIDI hicieron que botara el juego por ahí y me dedicara más bien a su primo el guapo, Ocarina of time, del que todos hemos oído alguna vez en la vida. Mejor se lo presté a un amigo y lo terminó en menos de un mes.


El juego sigue guardado en mi casa, con caja, instructivo y seguramente 400 kilos de polvo. Quizá en 20 años más lo puedo vender como objeto raro y sacarle una lana.




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