Había una gran campaña de desprestigio contra este título. "Demasiado aniñado", le dijeron. "No sigue la tendencia actual", gritaron. Y a todos se nos olvidó que Nintendo hace juegos divertidos, que no necesariamente significa juegos visualmente impactantes.

Así que me fui con la finta y no quería entrarle. Después de dos juegos de gran realismo, lo veía como un retroceso. Pero mi hermano no lo vio así, afortunadamente. 

No estoy seguro de como llegó el juego a la casa, pero un buen día llegué y mi hermano lo estaba jugando, ya empezado. Nomás por chismoso me quedé, a ver que era lo que iba a criticar después (en ese entonces el verbo trollear no había nacido). Pero me gustó el gameplay, la música y el manejo del personaje. Así que ya luego pedí permiso para jugarlo. Hice un archivo y fue después de ver esto que dije "de aquí soy":



Sobrepasé a Arturo. Recorrí todas las islas Dominó. Acabé el juego y me sorprendí mucho con las revelaciones de los últimos 20 minutos. Y así fue como un juego que jamás creí que me gustaría acabó siendo uno de mis Zeldas favoritos, The legend of Zelda: The windwaker para Gamecube.

Y ahora me sorprende que tanta gente lo desprecie solo porque los personajes se vean "deformes" o "chibis". Lo mismo pasó con FF9 y quien no lo ha jugado se pierde de un titulazo.

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